"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

16 de mayo de 2012

VIII
Ya era tarde, el sol estaba por ocultarse. Tenía que hacer que su ropa se secara. Faillié no volvió a ponerse la chaqueta. Sentía frío, pero al mismo tiempo sentía el calor tibio del sol. Caminaron por el parque. Alice no volvió a ver su sonrisa. Fue como si Faillié se hubiera apagado. La miró caminar por el parque, acercándose a las jardineras rodeadas de árboles pequeños, haciendo una barricada para que nadie pudiera cruzar más allá. Faillié acariciaba los árboles pequeños con la palma de su mano. Era una nueva sensación, como un cosquilleo, como el que sintió en su nariz por el olor agridulce. Le gustaba como se sentía. La palma de su mano se guiaba entre las hojas pequeñas, entre las ramas que habían sido cortadas para que no crecieran más. Sentía lo fresco y suave de las hojas; lo rasposo y duro de las ramas.
Alice no quería que el tiempo siguiera avanzando. Miraba con desesperación hacia el sol, queriendo que todo se detuviera para no dejarla ir sin entender en verdad todo el sentido de su amor.
―Tengo que irme muy pronto ―dijo Faith-el, para recordarle que el tiempo se estaba acabando.
―Lo sé.
Miró su ropa húmeda, su piel erizándose por ocasiones cuando el viento soplaba ligero. Tal vez el frío era algo que no percibiría como algo malo, tal vez le gustaba sentirlo. La obligó a ponerse la chaqueta. No quería que enfermara, aunque sabía que nunca lo iba a hacer.
―¿Me vas a dejar a mi casa? ―preguntó
Era una costumbre que tenían: Faillié siempre la iba a dejar a su casa por la noche; pero esta vez la tarde estaba presente y ya no habría una noche más, ni una mañana más.
Llegaron al departamento por la tarde, ya que hizo que todo el camino fuera mucho más largo al hacer lentos todos sus pasos. Quería que en algún momento Faillié le dijera que todo era una broma, pero entre más la veía, más se daba cuenta que ella en verdad era algo más que un simple mortal que se cruzó por su camino.
Estaba por dejarla en la puerta de su departamento.
Su mirada suplicante era todo lo que sentía le quedaba. Quería que todo fuera una mentira, una mala broma. Ya había sido suficiente. Se acercó a Faillié y se inclinó un poco a ella para besarla. Miró sus ojos sin expresión alguna. Le sonrió con tristeza y se acercó más. Cuando estuvo a punto de tocar sus labios, se detuvo, no quería saber que Faillié seguiría sin sentir nada, no quería ser solo una sensación sin lograr ser un sentimiento. Desvió su mirada de la de ella y la dejó así por largo tiempo.
Faith-el podría irse sin decirle nada, pero no quería marcharse sin decirle que siempre estaría con ella.
―Alice … ―intentó decir otra vez, como si su nombre hubiese sido la única palabra que aprendió en toda su existencia.
―Por favor, no digas nada ―decía con lágrimas en los ojos.
Miró la fotografía que sobresalía del bolso de la chaqueta. La tomó y se dio cuenta que la imagen había desaparecido por completo. La apretó entre su puño y después la dejó caer al piso. Quiso esbozar una sonrisa de frustración, pero pensó que al momento de sonreír no iba poder evitar entregarse al llanto.
―Promete que volverás mañana, como todos los días ―pidió.
―Mañana, siempre al amanecer, estaré aquí contigo, como todos los días ―dijo Faith-el sin entender la promesa que le estaba haciendo. Aunque en realidad sí la seguiría viendo, tendría que cuidarla también, porque ya era parte de su misión como guardián.
―¿Podré verte? ¡¿Te podría ver como esencia o como un ángel?! ¿Podré verte otra vez? ―preguntó con desesperación.
Pensó que sería insoportable no volver a verla.
―No ―respondió.
―¿Cómo sabré que estás conmigo entonces?
Sin querer las lágrimas empezaban a resbalar por su rostro.
―Me quedaré en ti por siempre.
―No te quiero así ―dijo. Sabía que sí estaría con ella, pero sintiendo ese amor por otra persona.
Faith-el limpió sus lágrimas. Las sintió tibias, suaves, delicadas. Su consistencia era diferente al agua que había sentido en el grifo de la llave.  Diferente a la brisa de la fuente a pesar de su misma delicadeza y suavidad. Diferente a la lluvia simulada. No sabía que eran diferentes porque en ellas había emociones y sentimientos, algo que ella nunca iba a comprender. Que nunca iba a sentir.
Miró sus dedos, se habían secado, su piel había absorbido sus lágrimas. Se acercó un poco más a ella, como un impulso que creía necesario, y besó su frente.
―Yo soy el amor ―le murmuró al oído, como lo hace una esencia, para que las palabras nunca las olvidara y recordara que siempre estaría en ella, aunque no la pudiera ver. Porque así es el amor: lo invisible, lo inmaterial, lo bello, lo divino y lo inmortal.
―No te vayas ―suplicó con tristeza.
―Siempre me encontrarás al amanecer.
Su mirada no podía cambiar su expresión. Entendió que por más que insistiera Faillié no podría quedarse a su lado y tendría que dejarla ir para que continuara con su misión.
―Te estaré esperando siempre al amanecer ―dijo. Sonrió una vez más y se metió a su departamento.
Se marchó sin ninguna otra explicación y sin ningún reproche, como si en verdad fueran a verse al siguiente día. Tenía que marcharse para siempre, sin sensaciones más de los humanos.
―¿Se encontrara con el verdadero amor? ―preguntó Faith-el a Hope.
Los últimos rayos del sol estaban por ocultarse y se iría en su propio resplandor para guiar desde la luz a las personas que había unido por su paso por la Tierra.
―¿Es un tono de duda el que estás utilizando? ―indagó con gracia―. Creo que alguna essentia ambigua debe estar por aquí rondando. No te hace bien ser un mortal, Faith-el.
―¿Tú no dudarías con lo que acaba de pasar? Estaba tan segura de sus palabras, sigo sin entenderlas. Esto no debió haber pasado jamás, es inexistente… inexplicable.
―Les enseñas a los Mortales las emociones para convertirlas en sentimientos ―intentaba explicar Hope―. No siempre terminan en sentimientos hacia a ti, no directamente a ti. No lo que eres… no en ti.
―¿Quieres decir que lo que siente en verdad soy yo, es amor lo que siente por Faillié?
Hope estuvo todo el tiempo junto a ellas y le pareció extraño que en ningún momento alguna esencia de luz o ambigua estuvieran cerca de su entorno. Desde el tiempo en que Alice apareció en el departamento, desde el primer instante en que tocó a la puerta, todos sus sentimientos eran puros, pertenecientes a ella nada más. Sintió su desesperación, la frustración que sintió ante la indiferencia de Faith-el, pudo sentir la amargura de un amor no correspondido. La extraña alegría que sentía por tener el honor de conocer a una persona como Faillié. Su lucha entre su amor y la resignación de perderla para siempre. La angustia y la tristeza que sentía al saber que el tiempo no le había alcanzado para demostrarle todo el amor que sentía. Su confusión latente que tenía por haber escuchado una historia tan irreal, tan sublime. Hope pudo percibir emociones muy fuertes, más que esencias. Alice las manifestaba en el estado más inalcanzable para un humano. Eran sus palabras, sus sentimientos, era su amor puro lo único que estaba con ella. No pudo contarle esa parte extraña de esos momentos porque en ese instante la esencia que era Faith-el volvió, ya no era más un mortal.
―Es hora de partir, Faith-el ―pidió Hope.
Faith-el se recostó sobre una rodilla y agachó la cabeza. Una inmensa luz empezó a proyectarse de su cuerpo. Su vestimenta cambió totalmente, dejó sus ropas mortales para vestir su atuendo de esencia. Sus alas surgieron de su espalda y la luz divina se extendió por todo su ser. Se había convertido en un ángel guardián, pero su vibración seguía siendo superior que la de ellos. Le habían otorgado alas para que pudiera ir al Cielo y venir a la Tierra. Debía cuidar a las personas que había enseñado a amar, era su nueva misión como esencia y guardián. Se levantó y miró la inmensa luz que sus alas proyectaban en toda la habitación. Por un momento sintió un ligero alivio cuando las vio extenderse, como si le hubiera dolido haberlas perdido antes. Fue una sensación extraña. Recogió sus alas y miró el resplandor tenue que salía de todo su cuerpo: su esencia era visible en un cuerpo aparente.
―Fue un placer estar contigo todo este tiempo, Faith-el ―dijo Hope.
―El placer fue mío.
Hope le sonrió. Sabía que sus caminos debían separarse para siempre, porque lo que quedaba de su misión como guía de Faith-el, era esparcir su luz en todos los Mortales que había en la tierra. La esperanza era para todos ellos, aunque el amor no era así.
―Cumple con la misión de tu essentia, Faith-el ―sugirió Hope.
Faith-el alzó su vista, desplegó sus alas y desapareció en un destello de luz.

7 comentarios:

  1. Anónimo17.5.12

    Como sueles decirme: Querías mujer, ¿no? ¡Pues ahora te ching... mi vida! ¡Trabaja!:D

    Mmmm, ¿en verdad irás al Sur?

    ¿Cómo va tu bracito, le damos otro masaje? ;)

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    1. ajaja seep!!! ni modo, qué se le va a hacer??? :P

      sipi, iré.. no vas? aunque no es tan TAN al Sur como quisieras y dices que debería, pero al Sur será.
      mmmmm mi brazo sigue igual, solo me duele cuando lo levanto, cuando despierto y cuando me acuerdo, pero ya estoy más allá del dolor:P jajaja y no, no quiero otro masaje, luego me drogas y quién sabe qué me harás cuando quedo inconsciente ¬¬' jajajaja

      ya me cansee!!! estoy estresada y empiezo a ya no soportar a los de tu especie... otra vez :P... así que haré tuto, mañana a seguirle ¬_¬

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    2. Anónimo18.5.12

      ¿En qué quedamos? Que cuando te sintieras mal y odiaras, un poco más, a los de mi especie(¬¬) ibas a dejar de trabajar, y ya. ¡YA! Es una orden. De lo otro hablamos después. Espero que ya estés dormida.

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  2. y luego quién te deposita tu quincena para tus gastos? a ver, a ver!!!! ¬_¬ jajajaja :P

    y odio es una palabra muy fuerte, pero a veces muy atinada :P... no es que los odie... mmmm... no los tolero a veces, me estresan, son como muy.. mmmm.... mmmm... se me fue la palabra XP, pero tú me entiendes :P....... oye, de verdad me veo tan jodida? por qué todo mundo quiere llevarme al doctor? :S... yo me siento... mmm... solo cansada, pero supongo que es normal, no? :D...

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    1. Anónimo20.5.12

      Pues hasta ahora yo no he recibido nada, a mí no es a quien mantienes, mira¬¬
      Ya te dije que yo te llevo, no te ves tan mal, pero hay cosas que no se ven tan normales en ti. Sólo cuídate, necesitas hacerlo.

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    2. ay perdón, te confundí con la otra :D... ya sabes que para el sábado ya toy en automático, ya los domingos ni mi nombre me sé :S.... así que perdone usted el equivoco de mi personita :)

      y la palabra no es odio... es decepción :/

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    3. Anónimo21.5.12

      Claro, la otra se queda con todo.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.