"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

22 de agosto de 2012

IV
Se resguardó por mucho tiempo dentro de su habitación. Por un tiempo lo consideró el lugar más seguro sobre la tierra. Había vivido ahí mucho tiempo. Formuló recuerdos agradables, recuerdos de un amor que podría ayudarla a continuar con la misión que tenía. Pero no podía permanecer ahí para siempre. Cuando intentaba salir al mundo, las emociones y los sentimientos de los demás la herían. Su empatía le estaba costando mucho controlarla. Se sentía tan cansada y tan herida por todos los sentimientos que arrojaban los humanos, no eran tan buenos en ninguna persona. Los Mortales se lastimaban con sus emociones y sentimientos. El mundo estaba cambiando gran parte de lo que las esencias de luz hacían día con día en todos los Mortales. Su resplandor cada vez era más débil, las acciones de los humanos, que se dejaban llevar por los murmullos de las esencias oscuras, eran cada vez peores. Había bajado a la Tierra desde hace mucho tiempo, conocía las acciones equivocadas de los humanos, pero esta vez las acciones, que antes no le afectaban, la herían profundamente. Antes tenía una misión, un único sentimiento.
Hope estuvo con ella en todo momento sin entender lo difícil que sería para una esencia de luz ser un mortal. Todas las esencias guardaban en su resplandor un único mensaje, no conocían nada más. No podían. No era su principio conocer otro más. Faith-el también había sido creada para que su resplandor guardara un único mensaje: amor. Esta vez estaba experimentado todo al mismo tiempo. No soportaba las emociones que venían de fuera, no soportaba los sentimientos que las emociones le hacían tener.
Faith-el se encontraba sentada en el suelo, estaba en un rincón de la habitación, lejos de cualquier puerta y ventana. Sujetaba su cabeza contra sus rodillas como si tratara de protegerse de alguien. Sentía que todo lo de fuera iba y venía entre el viento, entre el vacío. Podía traspasar las paredes más gruesas. Todo se escapaba de los pensamientos de las personas. No podían controlar su ira, su tristeza, el agobio, la desesperación. Escuchaba el llanto, las voces, los gritos. Los murmullos que parecían gritos ahogados. Todo lo sentía y lo escuchaba.
Quería que todo parara.
―Sé que es difícil para ti todo esto ―le decía Hope, mientras se agachaba hacia ella―, pero tienes la fuerza para lograrlo.
―¡Duele! ―intentaba decir, pero su voz se entrecortaba con tanta amargura―. ¡Duele mucho, me lastiman… no puedo soportarlo! ¡No puedo, Hope, duele y me está quemando por dentro, sus emociones, todos sus pensamientos me lastiman! ¡Me está matando!
Sin Faith-el como esencia y Hate-ellu destruyendo el amor, los humanos tenían sentimientos de destrucción y crueldad. Llegaban a su cabeza tantos pensamientos de odio que no podía soportarlos en su alma, porque era un sentimiento que jamás había conocido y era algo que ni como mortal podía soportar. Sentía el dolor de la guerra en el mundo, el rencor entre la gente y sentía la desesperanza que ahora tenían las personas buenas que ya habían perdido su luz. El resplandor que Faith-el les había dejado ya no lo tenían tan fuerte como cuando ella era una esencia. El murmullo de las esencias ambiguas y las oscuras eran más fuertes en los Mortales. Todo lo que percibía de afuera era tan cruel y oscuro, que sentía que su alma se hundía de miedo y tristeza. No podía hacer nada por salvarlos. Se sentía vulnerable como estaba. Sentía que no tenía la fuerza para salvar algo que parecía estar destinado a destruirse. Nunca lo había visto así, porque era una esencia de luz. El amor era lo único que podía percibir de su resplandor. Nunca pensó que su misión era un intento por darles otra oportunidad.
El resplandor de su esencia era la única salvación de la raza humana.
―Por favor, ¡ayúdame a soportarlo! ―decía con sufrimiento―. ¡¡Ayúdame a soportarlo!!
Hope sabía lo difícil que estaba siendo para ella.
―Ven…
La levantó. Su cuerpo ya estaba deteriorado y cansado, se estremecía de frío o de impotencia. Necesitaba de comida, de aire puro que respirar. Le cansaba todo. Como mortal no sabía cómo vivir. Quería escapar, regresar al lugar al que pertenecía. Sintió las manos de Hope cálidas, suaves, reconfortantes. Por un momento las voces se convirtieron en susurros. El dolor de cabeza disminuyó. Su corazón dejó de latir de la forma tan arrebatada en que lo estaba haciendo.
―Tienes que entender ―dijo.
La acercó a la ventana que daba hacia la calle. Esperaba que antes de abrirla, Faith-el entendiera que como mortal era parte de lo que tenía que sentir para entender de verdad todo lo que su resplandor daba como fuerza a los Mortales.
―No, no puedo ―apenas si pudo decir.
Sentía que las palabras se amontonaban en su pecho. No hallaba la forma de controlar tantas emociones y tantos sentimientos tan dolorosos. Tuvo tantas ganas de correr para que todo lo que estaba sintiendo se desvaneciera y no la lastimara más.
Cuando Hope abrió la ventana, Faith-el se hizo para atrás al sentir todas las emociones de las personas, que no estaban cerca de ella, pero aun así las sentía más fuertes. Era tanto el dolor de los sentimientos y las emociones que percibía, que empezó a llorar al no entender cómo podían existir sentimientos así en los Mortales. Sentía la amargura, la desesperanza, el rencor, la angustia, la frustración, la crueldad… y tantos sentimientos humanos.
Se acercó rápido a la ventana y la cerró con fuerza. Se fue otra vez al rincón donde estaba, ahí se sentía un poco más segura, aunque el dolor de todo eso no podía quitárselo y tenía que estar aguantando toda la presión en su alma.
―Casi siempre es así ―le explicaba Hope―, son humanos y sabes que no todos nacen con la virtud de conservar el murmullo de tu resplandor por siempre, y los que no nacen con ella… sufren, lloran, se preocupan… se lastiman.
Se acercó a ella para hacerle entender que no todo debía ser así. Faith-el había sido la esencia del amor y era el único sentimiento que conocía hasta ese entonces. Por eso todo lo demás no podía soportarlo, porque no lo entendía y no sabía cómo canalizarlo en su interior.
―Tú eres la diferencia de todo lo que pasa ahora ―decía Hope―. Sabes que tienes que estar en ellos. Tú transformas la vida, la forma de verla y de sentirla.
―Ya no sé por quién debo pelear ―dijo Faith-el, sabiendo que no valdría la pena salvar a los Mortales, cuando en la mayoría de ellos no se podría erradicar por siempre el mal y lo único que tendrían en su naturaleza era el lastimarse unos a otros.
―Los humanos a veces ya no saben por quién o por qué deben pelear ―explicaba Hope―. Tú eres la diferencia en ellos. Eres la parte invisible y la fuerza que les da esperanza de creer. Eres el amor, lo que cambia todo.
Hope le extendió la mano a Faith-el para que se levantara. Intentó que se acercara de nuevo a la ventana. Parecía una niña asustada, conociendo por primera vez lo que era la amargura y el sufrimiento de algo que no entendía. Hope empezó a abrir la ventana lentamente, esperando que entendiera lo que ella era, lo que representaba como una esencia y un guardián. Las lágrimas de Faith-el volvieron a salir al sentir tanto dolor que había en el mundo. Le quemaba todo lo que sentía, todos los pensamientos ajenos que venían a su cabeza no los entendía y le dolían demasiado. Muchos de ellos eran crueles y despiadados. Sentía como se alojaban en lo más profundo de su alma como un hierro candente que la desgarraba poco a poco.
―Por favor, no ―murmuró con las lágrimas agolpándose.
Faith-el cerró los ojos con fuerza, como si eso le pudiera ayudar a no sentir las emociones y los sentimientos de los Mortales.
―Recuerda quien eres, Faith-el, recuerda lo que haces sentir… lo que tu essentia transforma. Eres el amor.
Faith-el abrió lentamente los ojos. Sus lágrimas salían sin poder evitarlo. Sentía como su calor surcaba por sus mejillas, llevando en ellas el dolor y la amargura de todo lo que tenía en su interior. Miró los rayos del sol, que se empezaba a esconder por el horizonte. Sus lágrimas salieron una vez más y las sintió diferente, llevaban un sentimiento distinto. Dejó de sentir tanta presión en el alma. Sentía que cada lágrima le daba la purificación que necesitaba. Cada sentimiento en su interior lo iba transformando: la tristeza en alegría; la soberbia en compasión; el orgullo en humildad y la codicia en generosidad. Todas las emociones que le venían de afuera las estaba controlando en su interior.
―Es lo que eres ―decía Hope, al ver como Faith-el dejaba de llorar―. Eres lo que significas para los humanos, y con eso los haces vivir. Así te interpretan a ti… es lo que haces en ellos cuando te sienten de verdad.
Faith-el entendió lo que significaba el amor para un mortal: como lo ven, lo sienten y lo interpretan. Ella era la esencia, la esencia no tiene comparación alguna con otra cosa porque es única. Las esencias de luz eran más fuertes cuando el resplandor del amor existía, aunque no fuera para todos los Mortales, ellos escuchaban más claro su murmullo. Sus pensamientos empezaron a transformarse. Su corazón empezó a latir a un ritmo más tranquilo, sereno. Recordó la luz de su mirada, sus palabras dulces y la fuerza que le hacía sentir cuando estaban juntas. Era la interpretación pura y mortal de su amor. El simple recuerdo de ella le hizo sentir el amor como lo hace un verdadero mortal, tenía sentimientos en su interior que no conocía y que no sabía cómo explicarlos.
―Yo soy el amor ―dijo Faith-el, entendiendo muchas cosas de los humanos.
―Ellos siempre te necesitaran, no pueden vivir sin ti… no viven sin ti.

2 comentarios:

  1. Yo también muy aburrida, por eso estoy aquí, hoy no clases y mi mujer me abandonó.

    Interesante lista tienes, y todas tienen ojos claros, jajaja, y dices que no te gustan sólo así.
    Yo sí sé a quién elige tu corazoncito, es tan obvio :P En serio, ¿Kristen Stewart se parece a tu ex? ¿Me la presentas? No importa que me peguen jajaja.

    K.

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    1. a que noo!!! michelle rodriguez tiene ojos oscuros :P:P y no te presento a nadie!!!¬¬...
      cómo explicar lo de los ojos? u.u... en realidad no me importa el color.... de verdad!!!... dicen que ella tiene los ojos café claro (no!!, por qué otra vez!!??¬¬)... yo digo que son como verdes tirandole al gris, con una mezcla de azul:P... pero dicen que no, y los he visto, y de cerquita... y sigo sin ponerle atención al color de sus ojos u.u... ves como no me importa el color... me gusta su mirada.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.