"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

5 de enero de 2012


III



Todas las tardes después de la comida, que se servía obligatoriamente a las dos de la tarde, subían al invernadero, era su lugar favorito y uno de los pocos lugares donde podían sentirse libres.



—No entiendo, ¿por qué regresan? —decía Allison a las palomas que ella cuidaba mientras Mariana atendía las flores en el invernadero. Tomó a una paloma blanca entre sus manos— tiki, si fuera tú, ya estaría lejos, muy lejos, pero me llevaría a Mariana. ¿Por qué tú y tus hermanas no se van? Cuantas veces he dejado esta jaula abierta intencionalmente para que salgan… se van y regresan, ni siquiera unas horas están libres, ¿no les gusta la libertad?



—¡ Allison, deja esa paloma, necesito tu ayuda! —gritó Mariana gritando desde el invernadero.



—Tengo que irme tiki —le decía a la paloma blanca que tenía en sus manos—, la dueña de mi corazón me necesita... pero no tanto como yo a ella, pero no se lo digas, es un secreto.



Allison salió de la jaula dejando la puerta abierta como siempre lo hacía y caminaba mirando hacia ella para ver si las palomas decidían salir a volar por los cielos.



—Y dime, ¿para qué puedo servirte? —preguntó sin despegar los ojos de la jaula.



—Es tonto pero muy tierno lo que intentas hacer —dijo Mariana mirando la puerta abierta de la jaula—. Son palomas mensajeras… siempre regresan al mismo lugar, te lo he dicho muchas veces Allison, jamás se irán.



—¡Mira cuántas flores tienes!, y tú llorando por una —dijo Allison y se metió al invernadero.



—No me la recuerdes —se quejó Mariana.



—Dentro de unos días será tu cumpleaños, ya sé qué regalarte —un brillo malévolo apareció en sus ojos al ver tantas flores.



—¡¡Ah no!! ¡Ni siquiera lo pienses Allison Fouche, no cortarás ni una flor más de este invernadero! —gritaba mientras le acercaba unas tijeras de jardinero al pecho— ¡¿Entiendes?!



—Así por las buenas sí entiendo.



—¿Mira cómo tienes ese cabello?



—¿Cómo? —preguntó Allison e intentó verse su corto y oscuro cabello.



—¡Lleno de plumas! —le decía y quitaba las plumas de su cabello. Mariana vio algo extraño y viscoso en el suéter de Allison — ¡¡Aagg Dios!! ¿Qué es eso?



—¡Creo que es un premio de tiki! —dijo Allison muriendo de risa.



—¡¡Qué asco Allison!!



—¡Oye!, yo no me quejo de que me estés tocando con tus manos llenas de tierra —replicó Allison.



—¡Pero no es igual!



—¡Sí lo es! —dijo Allison y su mirada se perdió en la puerta entreabierta del invernadero.



—¡Claro que no! ¡ Allison!... Allison, ¡¡Hola!! —gritó Mariana al ver que su amiga tenía la mirada perdida.



—¡Mira qué bonito! —exclamó Allison.



Tomó la mano de Mariana, la sacó del invernadero y la llevó a la barda.



—Mira el nuevo reloj de la capilla... mira cómo los rayos del sol se reflejan en él —decía Allison maravillada.



—Se ve hermoso, y la frescura que dan los árboles... todo es perfecto.



Allison miró a Mariana un poco triste, sabía que no todo era perfecto, todo lo que sentían en ese momento era una felicidad superficial, una felicidad que podían mostrarle al mundo, pero no era lo que ellas querían.



—¿Sabes? Me gustaría escuchar que me amas.



— Allison, te amo —dijo Mariana extrañada.



—¡¡Así no!!... ¡Me gustaría que lo gritaras!



Mariana hizo una cara de "Eso es imposible".



—Es fácil mira — Allison tomó aire y gritó— ¡¡Mariana te...



Pero no pudo terminar su frase, las manos de Mariana habían tapado su boca.



—No, por favor no lo hagas —dijo temerosa.



—No lo haré, pero me gustaría que tú lo hicieras, sin importar lo que pasaría.



***



Faltaban pocos días para el cumpleaños de Mariana. Allison la observaba desde la puerta del invernadero, y acariciaba a tiki.



—Mira Allison, esta flor me recuerda a ti —dijo y cortó una margarita blanca.



—¿Por qué? —preguntó al ver que podía escoger otra flor mejor que esa.



—Porque es una flor sencilla y simple... pero hermosa.



—Ah —dijo Allison.



Dejó a la paloma volar, se metió al invernadero y lo recorrió varios pasos. Tomó unas tijeras y ante los ojos de Mariana cortó una de sus preciadas rosas blancas.



—¡Oye! —dijo molesta Mariana.



—Pues esta me recuerda a ti —le acercó la rosa—. Hermosa, pero... simple.



—¡¿Simple?! ¿Soy simple para ti? —se quejó Mariana.



—Tú empezaste con las comparaciones.



Entre tanto juego de discusión sus cuerpos se fueron acercando y sus rostros aún más.



—¡Mariana!



Se escuchó una voz acercándose, Allison y Mariana se separaron lo más rápido posible. Mariana salió del invernadero para no crear sospechas.



—¡Evan! ¿Qué haces aquí?



Evan era el hermano mayor de Mariana, estaban en el mismo colegio pero eran muy raras las veces que se veían y era lo mejor para ambos porque no se soportaban. Mariana odiaba que fuera un patán con todas sus amigas.



—Papá está al teléfono... Hola Allison —dijo al verla salir del invernadero.



Era un chico muy apuesto, todas las chicas del colegio lo seguían, excepto una, Allison, y eso le hería su orgullo de hombre, así que la trataba fríamente, cosa que a Allison no le importaba. Mariana bajó y dejó a Allison con su hermano.



—Espero que estés en la fiesta, Mariana te dará una linda sorpresa. Me dará mucho gusto verte ahí.



—¿A qué te refieres con eso?



—Ya lo verás, ya lo verás —sonrío disimuladamente y se fue.



Allison esperó a que Mariana regresara al dormitorio, ya había tardado mucho.



—¿Malas noticias? —preguntó al ver la cara de preocupación de Mariana.



—No, sólo quiere que esté en casa el día de mi cumpleaños.



—¿Y eso te preocupa?... ¿Hay algo más?



—No —decía Mariana pensando.



Allison esperaba que le dijera algo que aclarara lo que le había dicho Evan.



—Ah —contestó Allison.



—¡Pero tú estarás conmigo! —dijo Mariana emocionada.



—¿Tu padre te dio permiso?



—Sí.



Allison le dio la espalda.



—Si el supiera que estoy aquí por una beca... y que el salario de mi padre es más bajo de lo que pueda imaginar, ni siquiera me dejaría mirarte.



—¡Pero quiero que estés conmigo!



—¿Por qué Mariana? —preguntó.



—¡Sólo quiero estar con la persona que amo!... ¿Eso no te es suficiente?



Allison dejó todo por la paz, Mariana no le iba a decir nada si en realidad no había nada que decir.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.