"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

5 de enero de 2012


IV

Renata asistía a una parroquia todos los domingos, como una buena enseñanza que también le habían inculcado, rezaba por su hijo y por encontrar una respuesta del por qué su vida debía ser así. Tenía conversaciones con el obispo de la parroquia, él la conocía desde pequeña, sabía del compromiso que tuvo que cumplir apenas tuvo los dieciocho años. Siempre la veía sumergida en sus pensamientos y plegarias, sabía que había algo más que ocultaba.

–Solo una vez vuestro corazón se compromete sin que nos demos cuenta. Tal vez vuestro corazón se dio a alguna otra persona –le decía el obispo al cual Renata había acudido para ver si le podía ayudar a entender lo que estaba sintiendo.

–Mi esposo… –dijo Renata con remordimiento.

–Te habéis comprometido con él en santo matrimonio, vuestros padres lo pudieron hacer desde vuestro nacimiento… te entregaron en cuerpo… pero tu corazón Renata, vuestra alma busca algo más, tal vez algo que ya encontró y quiere devuelta… es por eso que vuestra alma está inquieta…

Renata pensó por un momento en Luisa y se preguntaba si su corazón se había comprometido con ella. Renata esfumaba esos pensamientos al sentir que aquello nunca sería bien visto. Luisa había desaparecido de su vida así como había llegado, nunca tuvo la esperanza de volver a encontrarla y es por eso que creyó nunca hacer más fuerte ese sentimiento.

–Solo vuestro corazón te dará la respuesta… –le dijo el obispo.

Un día Renata corrió hasta la biblioteca inundando su rostro con lágrimas, inmersa en su pesar por no soportar su condición de vida, donde la sentía vacía y sin sentido. Cerró la puerta con furia y desesperación. Renata, con todo su corazón, imploró una respuesta, un motivo para continuar viviendo así. Miró el cuadro, lo tomó entre sus manos y miró el atardecer que se dibujaba. El mismo atardecer donde no salió el valor para no casarse. Pensó en el duque, en lo que significaba en su vida y lo que nunca llegaría a representar. Se llenó de ira por haber aceptado una vida que creía se iba a acostumbrar, que creía era su destino y que creía llegaría a ser su felicidad. Arrojó el cuadro al otro extremo de la habitación haciendo que el vidrio que lo protegía se rompiera en mil pedazos y la madera tallada se partiera a la mitad, sin embargo el telar del lienzo quedó intacto.

Renata con más ira, al ver que el lienzo no sufrió ninguna fractura, llegó a él esperando poder hacerlo pedazos con sus propias manos. Pero al momento de recogerlo cayó una carta al suelo, que estaba oculta entre el lienzo y el pedazo de papel que lo cubría. Renata abrió la carta por curiosidad y empezó a leer:

Sé que el sentimiento que hoy guarda mi corazón por ti no es amistad, no sé lo que es y no sé si tú lo puedes sentir como yo. ¡Sé que ahora, este día, en este momento, nada de ti me pertenecerá!... Nuestra vida es así ¡Lejos!... ¡Tan lejos como estoy ahora de ti! Tan lejos como ya lo estás de mí. Tu corazón nunca fue mío aunque sin querer te lo pedí y lo rechace. ¿Qué hubiese sido si lo aceptaba, me lo hubieses dado? ¿Estarías ahora conmigo? No lo sé y nunca lo sabré. Renata, tu amor nunca fue mío, nunca lo quise tener para mí, sin embargo sí lo era, siempre lo fue.

Renata paró de leer y limpió las lágrimas que escurrían de sus ojos sin parar. Era su nombre el que estaba escrito, miró hacia el telar y buscaba en él algo que le indicara que había sido hecho por la persona que ella esperaba. Su corazón latía muy rápido y sus manos temblaban sin parar. Renata siguió leyendo:

Si es que el destino… ¡Si es que la vida! Si es que este amor que siento por ti es correspondido, si el amor es tan fuerte como lo siento ahora, sé que volveré a verte, sé que esta carta llegará a ti. Si es que sientes el mismo amor por mí… ¡Búscame, encuéntrame!… Sígueme y no te canses.

Por siempre tuya:

Luisa Valladolid

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.