"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

7 de diciembre de 2011



XXI

A pesar de ser una zona turística, casi en su mayoría, muchas de las calles conservaban su aspecto rural. La abuela de Tania estaba un poco resfriada por la llegada del invierno, tenían que ir por sus medicamentos a la farmacia del pueblo.
—¿En qué tanto piensas? —preguntó Tania.
La miraba como si planeara algo.
—¡Lorena está viva! ¿Sabes qué significa eso?
—Si no entiendo a qué vinimos, ahora quieres que entienda lo de Lorena Vilard. ¿Qué tienes con ella? ¡¿Andrea, estás enferma y sólo ella puede curarte?! —preguntó un tanto en burla y un tanto en serio. Quería comprender el comportamiento tan alocado que tenía su amiga.
—¡No! Es que ella es… —intentó decirle.
No quería ocultarle nada a Tania, era su mejor amiga y si iba a continuar así, era momento de hablarle siempre con la verdad. Aunque no estaba segura si debía contarle una historia que no le pertenecía.
—¿Ella es quién…? ¡¿Quién?! —preguntó desesperada.
Entraron a la farmacia del pueblo. Había una persona anciana que necesitaba que la atendieran con urgencia, no parecía estar con buena salud. La anciana se dedicaba a toser y a comprar. Hablaba con quién atendía la farmacia cuando la tos se lo permitía, le sugería nuevos medicamentos y le decía que debía retirar algunos porque eran inservibles. La empleada le sonreía, le contaba de lo mejor que estaba su hijo más pequeño, la gripe estaba desapareciendo.
—Es que ella es…
Andrea intentaba explicarle las cosas a Tania, aunque en realidad no le estaba contando nada, no sabía si decirle sobre una historia que no le pertenecía por completo. Cómo contarle que su abuela conoció el amor en la sierra y cómo decirle que ese amor era una mujer.
—De acuerdo, te contaré… —por fin se decidió.
La anciana que compraba pasó junto a Andrea cuando salía, haciéndola a un lado con un pequeño empujón sin querer. Le pidió disculpas y quiso seguir su camino. Se detuvo por un momento a recordar la sensación que estaba percibiendo, giró sorprendida sin creer lo que estaba sintiendo.
—¿Rosas? —preguntó con la vista perdida.
Andrea dirigió su mirada a la anciana. Contempló unos ojos verdes y hermosos. Una mirada que guardaba belleza y un espíritu joven.
—Sí, rosas —dijo Andrea.
—Un olor peculiar.
—Y único —respondió.
La anciana se acercó palpando las cosas hasta encontrar la silueta de Andrea, la chica del olor a rosas. Acercó sus manos a su rostro, tocando sus mejillas tibias, su nariz y la forma de sus ojos. Sus manos eran suaves y cálidas como las manos de Helena cuando la acariciaba, estaban llenas de arrugas y temblaban. Detuvo su exploración de sus manos intranquilas. La ceguera la había hecho hábil con su sentido del olfato. Podía reconocer a todos los pobladores de la sierra. Y era obvio que a ella no la conocía.
—¿Cómo te llamas? —preguntó.
—Helena… No, no, Andrea —dijo nerviosa.
No esperaba algo así en la sierra, sólo quería aliviar la extraña sensación y necesidad de estar ahí. Sabía que encontraría algo, una respuesta, pero nunca se imaginó encontrar la mejor respuesta de su vida.
—¿Usted es Lorena Vilard?
—¿Cómo sabes mi nombre?
—Las nubes de invierno… Helena es mi abuela.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.