"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"
XIII
Llevaba casi un mes en Nueva York y no arreglaba
nada con lo que debía hacer con respecto a Jessica. A pesar de verla enferma y
morir de SIDA, no había nada más que la atara para permanecer en su vida. No
había amor y no quería estar más a su lado. Pasaba las horas en su oficina
pensando en Lorena, quería estar con ella y hacer de México, de la sierra de
Chiapas, un nuevo hogar. Tenía informes del proyecto todos los días, pero
ninguno le decía nada sobre Lorena. Quería saber de ella..., estar ahí en la
sierra y luchar por un amor que estaba segura conseguiría.
—Lorena —dijo su nombre.
Sus dedos golpeando el cristal de su escritorio
reflejaban claramente su angustia. La desesperación la estaba consumiendo muy
rápido, sentía una ansiedad insoportable y no sabía de qué manera aliviarla. ¿Qué
pasaría si daba el siguiente paso? ¿Podría seguir el mismo camino que abrió de
manera forzada? No quería hacerlo de nuevo y perderse en el trayecto. Sentía
como si Lorena le hubiera enseñado el camino y ahora debía tomarla de la mano y
llevarla para no sentirse insegura en él. Cuál era el siguiente paso a seguir.
¿No había más? Se preguntaba si estaba dejando pasar todo muy rápido en su
corazón. Cómo podía estar tan segura de los sentimientos de Lorena. Cómo
aceptar cualquier cosa, cualquier respuesta.
—¡Vete a Chiapas y búscala! —Sugirió Mónica ante la
desesperación de su amiga—. Lo que está pasando Jessica no es tu culpa… ¡Vete a
Chiapas!
Se levantó de su asiento con energía nueva. Mónica
tenía razón, no tenía culpa de la enfermedad de Jessica. Helena le brindó
tantas veces un amor sincero que no supo cómo responderle de la misma manera,
ahora daría un nuevo amor sincero.
—¡Reserva los boletos para mañana… a primera hora!
El júbilo de Mónica se escuchó en todo el último
piso del edificio. Helena se daría otra oportunidad en el amor, nada podía
hacerla más feliz que ver a su amiga enamorada otra vez, lo merecía. El
teléfono que estaba en el escritorio empezó a sonar antes de que pudiera
descolgarlo. Cuando contestó su sonrisa de entusiasmo desapareció en un
instante.
—Te hablan del hospital… Jessica, murió.
DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO
Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.
Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.
O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.
Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.
Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.
No te enamores de un escritor
"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.
No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.
No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.
Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"
Si el amor...
Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.
Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…
Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.
es la historia más cruel y misera q puede existir T.T...pero q tiempos akellos cuando se te ocurrio....
ResponderEliminarQue tiempos T-T... casi 8 años... cuando yo era toda bondad e inocencia O.o jajaja :P
ResponderEliminarY como cruel y misera, no la pondré toda, solo las cosas bonitas y cursis, o cosas pa' reflexionar. Por eso irá en fragmentos :P
Quédate conmigo, aunque sólo sea un minuto. Quédate a pintarlo conmigo en la eternidad, pero que no quede en un recuerdo. Quédate, así el destino no quiera. Quédate, amor, quédate conmigo.
ResponderEliminarAndrea y Des.
Y uno solo quisiera decir: Quédate conmigo.... y que esas solas palabras, detuvieran tiempos y cambiaran destinos, no?
ResponderEliminar^-^
Sí,a aquel destino que no quiere, que no se puede.
ResponderEliminarAndrea y Des.