"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

4 de octubre de 2012

Parte IV.

Mariana subió a "el vuelo", se sentía aliviada recordando todas aquellas cosas que pasaba junto a Karol, era un buen lugar para escribir sobre lo que estaba sintiendo en su interior. Tomó su cuaderno y opacó sus dulces ojos verdes con los cristales de unos lentes, no le gustaban pero tenía que usarlos para no lastimar sus ojos. Abrió su cuaderno y empezó a leer suavemente.

Nunca había pensado en ti,
Nunca había imaginado como eras;
Tan llena de verdad y luz,
Tan llena de ternura y pureza.

A veces ya no puedo decirlo,
Es cuando cierro mis ojos y te encuentro...
Eres un mar de esperanzas,
Un ángel sin alas.

La luz que me hace brillar,
El sueño escondido,
Eres el secreto no compartido,
Eres la fuerza que he encontrado,
Para que mis pies no toquen el suelo...

Terminó de leer y su mirada se perdió a lo lejos, sus labios empezaron a moverse y su voz se oía entrecortada por el llanto que intentaba que no se apoderara de ella.

Sin embargo...
Siento que el tiempo se ha perdido,
Pues nunca quise ver lo que tu amor pudo hacer,
Es cuando siento que mis sueños ya no podrán volar.

Quisiera que en este momento detuvieras mi corazón,
Como lo hiciste aquella vez en la que intente no llorar,
En la que mis emociones se desbordaron...
Y mi cuerpo se quedó sin fuerzas,
Y mi corazón sin ninguna defensa...
Ante esa mirada azul...

Detuvo sus palabras para que en su cabeza se pudiera visualizar con exactitud la hermosura de los ojos azules de Karol, cerró los ojos y sonrió dulcemente para ese bello recuerdo.

Ante esa mirada azul llena de verdad,
Sólo me queda esperar y...

Guardó silencio al sentir a alguien detrás de ella...

—De Mariana… para Karol —dijo Andie sonriendo.

—¿Karol? —dijo Mariana sorprendida ya que nunca le había hablado claramente de sus sentimientos por ella.

—Sí, Mariana y Karol —dijo y señaló el corazón en la barda—. ¿Es ella por quién lloras?

Mariana miró el corazón detrás de ella, se le había olvidado ese pequeño detalle, sonrió y se llevó la mano al rostro para poder quitarse los lentes.

—No —dijo Andie deteniendo la mano de Mariana—. Te ves muy linda con ellos… y quiero que me leas algo de lo que escribes, de lo que escribes para Karol.

Andie miró otra vez el corazón en la barda y se agachó un poco sorprendida. Lo examinó por un largo tiempo mientras Mariana la veía extrañada por su comportamiento.

—¿Por qué tu nombre y el corazón son menos visibles que el nombre de Karol? —preguntó impaciente.

—Porque ese nombre y el corazón llevan mucho tiempo allí.

Andie se levantó y la miró más confundida que antes. No tenía intensión de preguntarle, pero tenía una gran curiosidad de saber el porqué.

—¿Recuerdas a Mariana Durkheim?

—Sí —contestó Andie sin entender.

—Bien, pues ese corazón es de ella, lo encontramos por casualidad, sólo se veía el nombre de Mariana… y Karol sólo grabó el suyo.

—Ah, ya entiendo.

Mariana le sonreía nerviosa al saber que Andie ya sabía quién era la persona por la que sufría y cual era esa manera en la que sufría.

—¿Me leerás algo? —preguntó Andie después de un rato.

—Yo… yo —titubeó Mariana poniéndose roja.

—Sólo algo pequeñito —dijo dulcemente para que Mariana se tranquilizara.

Tomó su cuaderno y pensó en el poema que había escrito ayer después de la llamada que recibió de Karol diciendo que tardaría mucho más tiempo en regresar. Tomó aire y empezó a leer…

En este tiempo…
Tu amor detuvo mi corazón
Sin esperarte llegaste,
Sin esperarte hiciste todo cambiante.

Ahora no estás para responderme
Ahora que los vientos se hacen más fuertes
Ahora que infinitas miradas me aguardan
Y entre ellas no brilla la tuya... 

Intento comprender el momento y hacerlo mío,
Pero quiero compartirlo contigo.
Ya no hay palabras, esta vez permaneceré callada,
Esta vez...

Mariana paró de leer al ver los dedos de Andie sobre el cuaderno, decidió no mirarla y sólo veía como lentamente el cuaderno se alejaba de sus manos. Su corazón empezó a temblar con una fuerza demasiado grande para ella, alzó la vista y vio el rostro de Andie acercándose a ella para besarla. Mariana cerró los ojos y antes de que tocara sus labios le preguntó:

—¿Has estado enamorada?

Mariana abrió los ojos y se separó de ella, aunque no fue mucha la distancia.

—Sí —contestó Andie.

—¿Te imaginas estando con alguien más, amando a otra persona? Eso no se puede hacer.

—No, pero te imaginas que aquella persona que amas está con alguien más.

—Sí, puedo imaginarlo… y no, no quiero hacerlo.

—Es difícil saber que a la persona que amas, no le interesas más… ¿Crees que vale la pena esperar?

—Sí, porque la amo y ella a mí… nuestro amor es eterno.

Andie le dio una sonrisa tierna y se volvió a acercar, Mariana sentía que no podía moverse.

—El amor es eterno mientras dura —le dijo y le dio una palmadita más tierna y dulce que jamás había sentido.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.