"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

29 de agosto de 2012

II
―¡¡Te fuiste de mí!! ―decía Hate-ellu. Sus ojos, descompuesto de tristeza, se volvieron ásperos y vengativos―. Ahora yo haré que te vayas para siempre de todos ellos.
Apretó con más fuerza a Faith-el contra el muro.
―Sé que no quieres hacerlo ―decía con esfuerzo Faith-el―. Si quisieras matarme ya lo habrías hecho. Ahora solo soy un humano, no tengo ninguna fuerza contra ti.
―¡Cállate! ¡No digas nada! ―gritó Hate-ellu, y la empujó más―. ¡De qué me sirve que seas mortal ahora si ya no puedo amarte!
―Sabes que puedes hacerlo ―decía Faith-el ―. Todavía me amas.
―¡Cállate! ―gritó, y aumentó su fuerza.
―Por favor, Alice…
―¡Ese no es mi nombre! ¡Ya no está a quien tú buscas!
―Mírame ―decía Faith-el con esfuerzo, ante el aire que le faltaba en sus pulmones―, aquí está lo que tú quieres. Soy yo… lo que tú amas. Mírame, es todo lo que necesitas… mirarte otra vez en mis ojos.
La única reacción de Hate-ellu fue aumentar más su fuerza con toda su ira y resentimiento por sus palabras. Sus ojos se llenaron de más rencor. Era todo lo que le bastaba en el pasado, era todo lo que quería: tener a Faillié por siempre a su lado, y fue lo único que no obtuvo de ella. No era su principio ni parte de su misión.
―El amor, tu essentia, tu principio… ¡Tú te llevaste a quien más amaba! ―decía Hate-ellu, con una rabia reflejada en sus ojos, una que podía confundirse tanto con la intensidad del amor latente por la eternidad―. ¡No me pidas amar a quien no existe!
―¿Pueden mirar los ojos de Hate-ellu? ―preguntó Jophiel a los demás arcángeles.
Los siete arcángeles observaban la fuerza con la que se enfrentaban sin omitir detalle alguno de sus palabras ni de sus gestos. Faith-el se enfrentaba a ella solo con sus palabras, con la luz de sus ojos, con la constancia de su respiración y con los latidos fuertes de su corazón mortal. Hate-ellu atacaba con una fuerza tan fuerte como el amor, un amor convertido en odio, pero seguía siendo amor.
―Están unidas por una consciencia superior, Mikeiel ―decía Aniel observando los ojos de Hate-ellu mirando los ojos de Faith-el―. Superior a todos nosotros, a su essentia misma… a todo.
―¿Una consciencia superior? ¿Por un lazo muy fuerte? ―preguntó sin créelo.
―Eso parece ―contestó Raphael.
―¡Imposible! Faith-el no puede sentir amor por una sola persona y un Mortal no puede enamorarse de una essentia ―decía Miguel dando la vuelta hacia el firmamento―. Faith-el no existe como tal. No tiene un cuerpo, no tiene alma, no tiene espíritu… nunca podrá ser mortal.
―Lo es ahora, Mikeiel.
―¡No lo es! No es Mortal, nosotros la hemos puesto ahí para detener a Hate-ellu ―aclaró Miguel―. No puede ser un humano. ¡Jamás podrá ser como ellos!
―Podemos dejarla ahí, en la Tierra… puede hacerlo ―insistía el arcángel Jophiel―. Podría vivir entre los Mortales.
―¡No puede soportarlo! No porque no ha crecido como los humanos. Tiene recuerdos de ella como essentia, de nosotros, del Cielo, de su Cielo y del Infierno. ¡No podría soportarlo! ―dijo Miguel.
―Entonces podemos retroceder el tiempo y la existencia de Faith-el, para que no se cruce por su camino. Para que su resplandor no la vea ―sugirió Gabriel para que se evitara la batalla, el siguiente apocalipsis que destruiría a la humanidad.
―Regresar el tiempo no depende de nosotros. No está en nuestra potestad una decisión tan grande, Gabriel ―aclaró Uriel.
Miguel dio la vuelta y caminó hacia el Portal que resguardaba a Dios. Subió los tres peldaños de mármol e inclinó la cabeza con respeto. Cuando se abrió, una luz radiante se empezó a esparcir y cuando se apagó, Miguel ya había entrado al Portal.
―Regresar el tiempo sería nuestra única alternativa ―volvió a mencionar Gabriel.
―Tenemos que esperar ―sugirió Aniel mirando el Portal―. No podemos llamar a ninguna de las dos sin alterar el equilibrio del Universo.
Jophiel se acercó a ellos y dijo, esfumando todas sus esperanzas:
―Y la arrogancia del Destino no nos permitiría tal poder ―decía en un tono de terror en sus palabras―. Fatum eliminaría a Faith-el o a Alice sin tener contemplación de nadie.
―¿Por qué el destino no vaticinó su llegada? ―preguntó Gabriel asustado―. Es como si el Universo hubiese tenido una ligera fractura dentro del orden cósmico.
Miguel era el más cercano, era el arcángel, que junto con Dios, podía tomar las decisiones más fuertes sobre la Tierra, sobre todo de la humanidad. Si Faith-el no destruía a Hate-ellu, el apocalipsis se vendría sin poder evitarlo y la existencia de los Mortales se terminaría para siempre. Era una batalla que todos sentían pérdida, las esencias buenas estaban extinguiéndose a pesar de creerse indestructibles. Los Mortales perderían el amor y los sentimientos que junto con él venían. En el Cielo sabían que si se perdía la Fe, se perdía todo en el mundo.
Los arcángeles seguían atentos en la batalla que tenían Faith-el y Hate-ellu.
―Nosotros no podemos hacer nada contra los designios de lo que ha creado al Universo ―dijo Miguel uniéndose a los demás arcángeles―. No puedes evitar lo inevitable, ellas se encontrarían… está en la misión de su essentia.
―Esta batalla es inevitable ―dijo Jophiel, pensando que en verdad no podían hacer nada ante la destrucción de la humanidad.
Miguel suspiró y dijo:
―No sé por qué, pero hay algo que las forjó a encontrarse…
―Era real lo que sentía, ¿entonces su amor si era genuino? ―preguntó Gabriel.
―Amor ―dijo Miguel sin creerlo.
Cómo es que un mortal podía enamorarse de una esencia y que una esencia pudiera cambiar su resplandor por la luz de un mortal.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.