"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

10 de enero de 2012




I



La mañana es triste y muy fría. A pesar de estar en un lugar acogedor y con una persona especial, se siente el frío. Levantarme siempre me costó mucho trabajo y mucho más que fuera tan temprano. Pero esta mañana el ambiente se siente inundado de tantas emociones y recuerdos que no me agradan. Sólo pienso mientras estoy recostada. Afuera sé que está nevando, es muy común en esta parte de Inglaterra. Desde pequeña mi sueño fue vivir aquí, sabía que tenía que soportar el frío del invierno y aprender el idioma desde muy temprana edad, pero como era parte de todo lo que quería, no me fue difícil de aprender. Me levanté sin hacer el menor movimiento posible. Me cubrí bien para dar un paseo. Me puse las botas para la nieve y una gorrita abrigadora. Traté de que él no despertara, me agradaba verlo dormir, es tan confortable estar a su lado, a pesar de que el cuarto es muy grande, se siente la tibieza de su cuerpo por todo el lugar. Bajé las escaleras y al mirar todo, me di cuenta que logré lo que quería: vivir en Londres, con un buen chico y con una casa como esta, con un espacio tan grande que parecía una bodega; cajas por aquí, por allá, sin muebles, solo lo necesario para estar cómodos, no necesitábamos nada mas, al menos eso creía.

Salí de casa y decidí alejarme un poco y caminar. A pesar de tantos años, no me acostumbro al frío. La nieve cae y veo mis manos temblar, no sé si lo hacen por eso, o por lo que pasa en mi cabeza. Parte de mi alma está perdida, intenté olvidar todo lo que pasó y empezar una nueva vida, lejos… aquí. Recordaba una frase que me repetía tantas veces tiempo atrás: “Para dar otro paso, hay que dejar el pasado atrás”, pero ahora pienso que nunca deje mi pasado, solo lo guardé. Oculté mi dolor, ese dolor que ahora empieza nuevamente a atormentar mi vida. Sé que debí arreglar todo, pero siempre tuve miedo. No sabía cómo reaccionaría al saber tantas respuestas, que tal vez no quería escuchar… que no quería entender, que no quería saber qué era lo que sentía en ese momento. Siento frío… frío en el cuerpo… frío en el alma.


—¿Tienes frío? —preguntó.


Escuché su dulce voz. Sé que es él, así que no hay necesidad de voltear, solo siento sus brazos rodear mi cintura. El frío de mi cuerpo disminuye, pero la del alma no.


—¿Qué haces aquí? —me dijo entre una sonrisa tierna y burlona—. Nunca sales cuando está nevando.


Él parecía saber todo de mí. Sabe que cualquier temperatura menor de 4 grados me es insoportable. Me gusta su carácter, es muy atento y tierno. Una persona que no se rinde ante nada ni nadie, dice que su única debilidad soy yo, él para mí también lo es… al menos eso pienso. Estoy confundida, tengo lo que quiero… pero no soy feliz… falta algo más… falta… parte de mi alma… mi vida… mi corazón… tengo que volver.


—Regreso a México —le digo sin pensar.


—¡¿Cómo?! —gritó casi sin querer.


Doy la vuelta para encararlo. Sus ojos están confundidos y tristes, pero no hay marcha atrás, debo regresar a desvanecer tanto dolor.


—Debo arreglar lo que… lo que dejé atrás —dije con un dolor, que no sabía que me seguía lastimando tanto.


—¿Lo que tanto te lastima? —preguntó. Parecía que él sabía más que yo de mis sentimientos.


—Sí.


Él sabe la razón del porqué me alejé tanto de mi casa, de la vida que vivía en México. No sé si dejara irme. Sé que su decisión no afectara la mía, lo amo, pero para continuar con nuestra vida, debo arreglar y dejar mi pasado atrás.


—Pero, ¿y el proyecto? —preguntó— Es lo que estábamos esperando hace mucho tiempo, no puedes irte ahora.


—¡Lo sé! Entiende por favor, necesito volver —supliqué.


—¡No me dejes!


Sus ojos azules empezaron a humedecerse. Tomé su rostro entre mis manos y estaba frío por la nieve que aún cae como una brisa. Sequé sus lágrimas con mis manos y le dije:


—Voy a volver… por ti, volveré.


—¿Cuándo?


—No lo sé, ¡no sé cuánto tiempo necesite! —le respondí un poco desesperada.


—¿Qué pasará con el proyecto? —insistió.


—Creo en ti y sé que lo harás bien.


—¡Pero es algo que esperábamos los dos! —me dijo casi con reproche.


—Lo siento.


—¿Por qué no te vas después?, así yo podré acompañarte.


No sabía qué decirle, era un asunto mío, uno que incluso yo no entendía.


—No puedo.


—¡¿Por qué?! —preguntó más desesperado.


—¡¡No lo hagas más difícil!! —le grité.


No puedo verlo de esta manera, no lo merece y sé que ese proyecto es importante para ambos, siempre esperamos por una oportunidad así.


—Está bien —me dice mientras toma mi rostro entre sus manos y descansa su mentón sobre mi cabeza—. Vamos por tus maletas —terminó por decir. Tomó mi mano con fuerza como si intentara que no me fuera.


—Quiero irme así… sin nada —le respondí.


El taxi va despacio al aeropuerto debido a tanta nieve sobre el pavimento. Todo es silencio tan dentro. Él solo ve a través de la ventanilla, ni siquiera está junto a mí. Sé que está molesto, es una decisión grande la que estoy tomando, dejarlo a él, dejar Londres, dejar el sueño que tanto esfuerzo me costó conseguir, pero sé que debo regresar. Sigue mirándome como si esperara a que cambiara mi decisión. Me insiste con el proyecto. Me reclama si falló en algo para no hacerme feliz. Hace que una y otra vez prometa que voy a volver, pero dentro de mí… eso no hace falta, porque no lo dejaría tan fácil; es la persona con la que quisiera estar toda la vida. Tengo que hacer que a él le pertenezca todo de mí, mis alegrías, mi tristeza… todos mis sentimientos y para eso debo arreglar mi pasado para poder darle todo.


Se despide de mí con un abrazo, quiero más de él, pero no estoy en posición de exigirle más. Me siento triste por esta situación. Creí que iba a dejarme ir así, pero corre hacia a mí y besa mis labios diciendo que me apoya y que me esperara el tiempo necesario, por esta razón sé que lo amo tanto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.