"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

9 de enero de 2012


VI



Ya eran las dos de la mañana, Allison estaba recostada en su cama mirando el techo y las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos azules, parecía perdida en sus pensamientos. Volteaba a la cama de Mariana, sabía que ya jamás estaría con ella. Escuchó el motor de un auto en el patio del colegio, se levantó y se acercó a la ventana, miraba hacia afuera con la luz apagada. Vio cómo Mariana bajaba del coche de la mano de Dylan, se sintió totalmente vacía, pero todo su mundo terminó por derrumbarse al ver a Mariana despidiéndose de su prometido con un beso. Allison regresó a su cama y se cubrió con las sábanas hasta la cabeza. Después de poco tiempo Mariana entró al dormitorio, miró su cama vacía, llegó a ella y se sentó. Mariana se quedó mirando a Allison en su cama y empezó a llorar en silencio. No sabía lo que esa noche había pasado, se sentía vacía, culpable por lo que ahora Allison estuviera sintiendo y pensando. Se sentía acabada porque sabía que no podía contradecir a su padre y tenía que casarse aunque no lo quisiera.



—Allison... sé que estás despierta, quiero hablar —dijo, pero no encontró respuesta.



Se levantó de su cama y se sentó junto a Allison esperando a que le hiciera caso, sabía que estaba despierta porque Allison no dejaba de sollozar.



—No sabía que iba a pasar esto, te lo juro... ¡¡No lo sabía!! ¡¡No, no lo entiendo!! No sé qué va a pasar ahora, pero no quiero alejarme de ti, por favor. ¡Créeme!



Allison se levantó, su rostro estaba demacrado y sus ojos rojos por la lágrimas, le sonrió a Mariana.



—Sólo quiero que seas feliz —dijo Allison dándole un beso en la mejilla y volvió a acostarse dándole la espalda.



Mariana quedó helada con ese beso, comprendió que todo acabó, que no había nada más. Regresó a su cama y se recostó. Esa noche ninguna de las dos durmió, lloraban pero intentaban que ninguna oyera su llanto.



—¡No puede creer en lo que dice un simple papel! —decía la hermana que iba apresurada detrás de Lucia.



—Es por eso que lo comprobaré.



"Por favor Allison, Mariana, espero que hayan cerrado la puerta por dentro" pensaba la hermana Clara mientras intentaba detener a Lucia.



—Es una simple nota —decía la hermana Clara—, juego de niños, los alumnos de este colegio son así, inventan cualquier cosa que…



—Sé que esa chica, Allison, es una escoria… pero, pero hacer esas cosas… no…



Llegaron al dormitorio, Lucia tomó la perilla de la puerta y la giró, la hermana al ver que esta dio la vuelta se mortificó porque eso indicaba que la puerta no estaba cerrada por dentro. Lucia no encontró lo que se imaginaba, encontró a Mariana sentada en su cama y con la vista fija en la cama de Allison que aún dormía. Mariana tenía los ojos rojos y la cara pálida. Lucia se acercó a ella preocupada.



—¿Le pasa algo señorita Durkheim?



Mariana nuevamente empezó a llorar.



—¿Te pasa algo Mariana? —le preguntó la hermana Clara.



Mariana no daba respuesta, su llanto incrementaba y no despegaba los ojos de Allison. Allison escuchaba cada palabra que decían intentando saber lo que tenía, estaba harta de escuchar a Lucia preguntando lo que había pasado, se levantó de su cama y gritó:


—¡Está feliz, va a casarse!



—¡¿Es verdad?! —preguntó la hermana con la misma desesperación de Allison.



—¿Eso es verdad? —preguntó Lucia.



—¡Es verdad! —contestó Allison— ¡Es el mejor regalo de cumpleaños que le dieron!



Lucia se acercó a Allison y recordó la repulsión que sentía por ella desde que llegó al colegio y aprovechó para regañarla.



—Se supone que usted debería estar en su clase de violín como todas las mañanas, ¿no es así?



—Sí —contestó altiva.



—¡¡Pues no la veo salir señorita Fouche!!



Allison se dirigió a la puerta enojada, estaba furiosa y era la única manera de ocultar su dolor ante Mariana.



—¡¿Adónde cree que va?! —gritó Lucia.



—Pues a mi clase, ¿no acaba de mandarme allá?



—Sí, pero no en esas condiciones —Lucia la miró de arriba a abajo, aún tenía puesta su pijama—, sabe que tiene que usar el uniforme.



—¡Usted dijo que saliera de inmediato! —dijo Allison para molestar más a Lucia.



—¿Por qué para todo tiene que contestar?, se cambia y después se retira —dijo Lucia y salió del dormitorio.



Allison regresó y se sentó a un costado de su cama dándole la espalda a Mariana. Estaba tan molesta que no quería verla, empezó a desnudarse diciendo palabras que ni ella entendía.



—¿ Allison qué haces? —preguntó Mariana.



—Cambiándome, ¿qué no ves? —dijo enojada, sin atreverse a verla.



—Sí, es lo que veo pero...



—No me digas, ¿ahora te da asco verme desnuda?



—Sabes que para mí es un placer, pero no creo que a la hermana Clara le agrade mucho.



Allison volteó rápido y se encontró con una cara sonrojada y los ojos clavados al piso de la hermana.



—Lo siento, lo siento mucho —dijo Allison avergonzada.



—No te preocupes —dijo sonrojada—, ustedes dos tiene algo de que hablar.



—No hay nada de qué hablar —dijo Allison, terminó de cambiarse y se fue.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.