"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

16 de enero de 2012


VII



Alexandra estaba con Fabiola afuera de su salón de clases. Era la única persona madura a la que le podía contar lo que estaba viviendo a lado de Lilly, y tal vez, la única que podía decirle lo que estaba pasando en su corazón.



–Recuerdas a…



–Sí, sí, la chica que cayó sobre ti desde el árbol –decía con desesperación Fabiola– ¡Ya hasta sueño con eso!



Alex empezó a reír sin saber qué tan desesperante era su actitud misteriosa sobre la chica que cayó del árbol.



–¡Tranquila! –se quejó Alexandra.



–Apuesto a que tú no dejas de soñar con ella –dijo Fabiola–. Por eso no la dejas tranquila, ¿verdad?



–No –respondió.



No supo cómo decirle las cosas y mejor la llevó hasta el bosque cuando terminaron las clases. Estuvieron un buen rato sobre el puente, Alex esperaba a que Lilly apareciera y Fabiola no sabía por qué estaban ahí. Alexandra le habla de cualquier cosa para que no se desesperara y para que no sospechara nada. Cuando miró hacia el rio se dio cuenta que Lilly salía de entre el bosque. Todo parecía un sueño a lo lejos, su semblante pacifico se armonizaba con el colorido del bosque y la tranquilidad del rio. Alex no podía dejar de verla y perderse entre tanta magia que Lilly desprendía de todo su ser.



–Mira –dijo a Fabiola señalándole con la mirada a Lilly–. Es ella la chica del árbol.



Fabiola volteó y sintió lo mismo que sentía Alexandra, pero sin tanta magia que le provocaba en su corazón.



–¡¿La acosas?! –gritó Fabiola incrédula.



–¡No! –dijo soltando una carcajada.



–¿Entonces cómo sabes que iba a estar aquí? –preguntó.



–Es mi amiga.



Tomó a Fabiola de la mano y la llevó entre las piedras hasta llegar a donde estaba Lilly. Alexandra sabía que no debía hacer mucho ruido antes de llegar hasta donde ella estaba, así que se acercaron lo más despacio que pudieron. Fabiola se dio cuenta que la chica murmuraba palabras algo extrañas, como si estuviera hablando con alguien.



–¿Con quién habla? –preguntó Fabiola a Alex.



–No querrás saberlo –le dijo sonriendo.



El río empezó a sonar diferente, más pausado y parecía ir más lento. Los arboles parecía que también entonaban una melodía de paz. Fabiola sentía que se iba acercando a un lugar que no existía para su razonamiento. Se acercaron más a ella y los murmullos de la voz de Lilly, se callaron, al igual que los demás sonidos, como si todo hubiera quedado en pausa.



–Hola –dijo Alex con ternura.



Fabiola se le quedó viendo y se dio cuenta que toda la actitud en Alexandra cambiaba, hasta el tono de su voz era diferente, se transformaba en algo tan suave, tan frágil y armonioso. Lilly se le quedó viendo a Fabiola sin saber cómo reaccionar, pero de cierto modo, ya sabía que ella iba a estar ahí.



–Toma –dijo Lilly extendiéndole una pequeña flor amarilla a Fabiola–. Es para ti.



Fabiola la tomó con cuidado, el simple contacto con sus dedos le hizo tener una reacción de descanso. Sintió como un suave viento se paseó por todo su cuerpo, pero lo que sintió muy dentro de su ser, le hizo entender por qué Alexandra sentía tanta fascinación por ella.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.