"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

18 de noviembre de 2011



IV





No existían las horas de escuela en las que extrañaba a Natalia. Darío la dejaba entrar después de que los alumnos iniciaban sus clases. Andrea era escurridiza para librarse de cualquier peligro, una infancia tan libre la hizo muy astuta. Cuando llegaba al salón de Natalia, sus compañeros hacían alboroto para que el maestro se distrajera y así pudiera entrar. Hubo un día en que su plan no dio resultado, fue cuando pasó lo inesperado por todos: tuvo la ayuda de una de sus compañeras con la cual ninguna de las dos tenía comunicación, Ángela. Era una chica muy problemática, haciendo total discrepancia con su nombre, casi siempre estaba de mal humor o se la pasaba buscando pleito con las más chicas o las más grandes, no hacía distinción. Tania le temía porque era mucho más alta y fuerte que ella, pero aun así no le rehuyó a ninguna de sus provocaciones, que jamás llegaron a los golpes, para fortuna de Tania. Pero aquel día, fue uno de los días en que Andrea no pudo dejar de pensar que el amor que ellas transmitían era fuerte y que tenía el poder de ablandar el corazón más duro. Recordó a la chica dirigiéndose hacia el escritorio del profesor, bloqueándole todo el campo visual hacia la puerta. Ángela le hizo una seña con la mano detrás de su espalda para que se animara a entrar, y Andrea lo hizo casi arrastras por el piso, ni siquiera cuando hubo sido más pequeña hizo semejante cosa, ni cuando llegaba tarde a las clases. Por un momento se sintió tonta al escuchar las sonrisas burlonas de sus compañeros, lo bueno es que no notaron el sonrojo de vergüenza en su rostro, la burla hubiera sido mayor. Una sonrisa y un guiño fue su muestra de apoyo por parte de Ángela cuando llegó a su lugar. Andrea le correspondió la sonrisa, acomodándose en su escondite. No era algo muy cómodo, siempre se quedaba oculta hasta el fondo del salón. No podía hacer ni el más mínimo ruido hasta el cambio de clase; pero era feliz estando en el mismo espacio de la persona que amaba. Se escondía por poco menos de dos horas, el profesor salía quince minutos antes del cambio. Era cuando todos sus compañeros, ahora sin exclusión, se convertían en sus mejores amigos y, como todo mejor amigo, no perdían la oportunidad de molestarla.

—¡Eso te pasa por intentar secuestrar a la mujer más hermosa de la comarca!

Decían sus amigos, burlándose de Andrea.

—Es la más hermosa, pero no la voy a secuestrar —se defendía, mientras se levantaba del suelo frío—, se irá conmigo por voluntad propia.

Todos sus compañeros empezaron a reírse, el gesto de sufrimiento de Andrea era muy cómico. Casi dos horas en cuclillas no podía ser su posición favorita. Era obvio que ocultarse hasta el fondo del salón estaba siendo muy incómodo y doloroso. Llegó hasta Natalia con las piernas adormecidas, extendiéndole sus brazos como si apenas estuviera aprendiendo a caminar.

—¿Verdad que te irás conmigo por voluntad propia?

Natalia sólo le regaló una sonrisa sin una respuesta.

—Tendrás que esperar en otro lugar, Andrea —sugirió.

—Nosotros cuidaremos a la princesa.

Miró de donde provenía la voz y se encontró a varios de sus compañeros, haciendo una reverencia, mostrándose como los mejor aliados. Andrea sonrió, escondiendo en sus ojos lágrimas de esperanza, y agradeció el gesto tan humilde. Los miró a todos de forma distinta, sus mínimas diferencias se habían borrado por completo, nunca imaginó que sus compañeros podían ser tan leales y convertirse en buenos amigos. Parecía todo un juego de niños: ocultarse del dragón y salvar a la princesa del castillo. Conocía a algunos de sus amigos desde sus años en la primaria, siendo una comunidad muy pequeña, las escuelas eran escasas. Jugó con ellos distintos juego de aventuras, se iban al rio a jugar con barcos de papel, al bosque o a los sembradíos. Pero no todo sería así tan sencillo como lo imaginaba, no había un dragón, no era una princesa como tal, no sólo lucharía para salir airosa de un castillo, lucharía para salir bien librada ante el mundo, un mundo que le sería muy difícil cambiar su ideología. Pero ahí estaba de frente a sus primeros oponentes, ganándose su amistad. Se preguntó por qué no decidieron hablar de su relación con ellos desde un principio. ¿Serían igual que ahora? ¿Les hubieran ofrecido la misma complicidad? No lo sabía, pero le gustaba mucho la actitud con que estaban tomando las cosas, como unos niños, con el juego más dulce e inocente. Un miedo más se hubo disuelto, le alegraba saber que sí había personas buenas y conscientes.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.