"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

20 de mayo de 2013

Ausencia I

Hoy estoy extrañamente ausente, bueno, desde ayer, bueno desde hace ya varios días. Extraño muchas cosas. Ya quiero regresar a mi hogar. A veces, cuando salgo a una plaza, al cine o un bar. Tengo la sensación de estar en mi "mundo" porque todos esos sitios son iguales en todas partes. Todos los cines, las plazas y los bares son iguales. Pero cuando salgo de ellos, me doy cuenta que no estoy en mi lugar... esta tierra es muy diferente a la mía... y la extraño mucho. Así he estado, sintiendo la ausencia de todo, de estar lejos de casa y lejos de las personas que quieres y te quieren. No tengo un motivo, aún no encuentro un motivo, para estar y continuar aquí. Así que lo más seguro es que regrese a mi hogar, cuando vengan mis hermanitas por mí en junio :D Sí, soy chillona y no aguanto nada, yo no bajé a la tierra a sufrir en vano¬¬... y entonces recordé a alguien que fue importante en mi vida, lo has sido...

Les contaré una historia que hace mucho escuché, hace tiempo me contaron. Es de esas historias de vida que no llegas a creer, que piensas que ni en las novelas pasaría o que sólo en las telenovelas pasa. Mi única reacción fue decirle “¡voy a escribir tu historia!” ella sólo me sonrió como muy pocas veces la vi hacerlo: con nostalgia, con su mirada de querer olvidar todo lo que vivió.

Tal vez no deba hacerlo, no tengo su permiso para contar, pero tampoco quiero que se pierda entre mi mala memoria y entre su olvido, su ausencia de mí.

En estos días de hastío y frustración me he acordado tanto de ti. Quisiera tener al menos un poco del carácter y la voluntad que tú posees. Indiscutiblemente, te admiro demasiado. Ahora que estás lejos –que estamos lejos, porque yo también me alejé–, he pensado en muchas cosas que viví contigo, que, como siempre, son de las cosas tan hermosas, que sólo piensas que las soñaste y que nunca las viviste. Eres la cuarta persona que me provoca esa extraña sensación, tú conociste a una de ellas y de las otras dos, sólo me oíste hablar de todo lo que viví a su lado.

Después de que te fuiste, no me dolió tu ausencia, ni siquiera llegué a un punto de saber que te tenía que extrañar. Era la vocecita –tu voz– que me decía “voy a regresar antes de tu cumpleaños” y pasó el cumpleaños, pasó navidad, año nuevo… y el tiempo pasó. Cuando me dijiste, cuando no quisiste decirme, ¿lo recuerdas? Tu silencio, tu voz entrecortada, diciendo: “Ya no estoy en Nayarit, estoy en Baja California”. Ahí fue cuando me di cuenta que ya tenía que empezar a extrañarte, que ya tenía que empezar a acostumbrarme a tu ausencia… que ya no ibas a volver. Me dolió tanto y a la vez no sentí nada. No estabas atada a mí, ni yo a ti como para decirte que regresaras, que aquí estaba tu camino… que el que estabas tomando era injusto, no lo mereces y nunca estaré de acuerdo con él, nunca.

Pues, ella… mi Sol. Es de las personas a las que si no llegas a querer, las llegas a admirar con todo el corazón, pero yo logré las dos cosas, provocó ambas cosas en mí, y lo hizo por lo siguiente:

Es una persona muy razonable, casi llegando a la frialdad, es buena consejera, una compañía muy extraña, pero muy linda. Nunca mostraba lástima o compasión, por mucho que te viera sufriendo, nunca lo hacía, pero sí mostraba mucho cariño y comprensión. Me soportó muchas veces y me regañó otras tantas. “Tú no eres así”, me repetía con insistencia cuando mi vida se oscureció y trataba de ser quien no era para soportar tanto dolor. Sufrió conmigo muchas cosas que a ella no le correspondían, pero estuvo ahí… siempre ahí.

A veces era demasiado fría para su edad, muy madura… pero cómo no serlo, cuando a sus catorce años tuvo que valerse por sí misma, cuando su padre la echó de su casa y su madre le dio la espalda, cuando el amor de su vida prefirió ser cobarde que luchar junto con ella.

“Te imaginas, princesa, tenía catorce años cuando mi papá me dijo que me fuera, que no quería verme nunca, que prefería que estuviera muerta o que me hubiera muerto al nacer. No le importó nada de lo que me pasara ni correrme de la casa en la noche. No sabía qué hacer, me salí llorando sin poder recoger nada de mis cosas, no era nada mío según él. No tuve la fuerza de caminar a ningún lado, estaba todo muy oscuro y tenía miedo, era prácticamente una niña, así me sentí. Recuerdo que sólo me brinqué la barda y dormí en un corral donde los vecinos guardaban a su caballo”

Creo que no necesito contarles el detalle del porqué la echaron de su casa. Ese día, que me contaba su vida, la vi vulnerable, como no volví a verla jamás, bueno, sólo un par de veces más. Esa persona llena de sabiduría, llena de rigor con sus acciones y decisiones, volvió a ser esa niña de quince años. No saben lo que se siente tener a una persona así. Ella no necesitaba un abrazo, ni palabras de ánimo, sólo necesitaba que yo la escuchara, y así lo hice.

“Estuve varios días quedándome ahí por las noches. Mi mamá nunca me apoyó, le tenía mucho miedo a mi papá, ni siquiera quería verme ¿sabes cómo se siente eso?, te sientes la persona más sola del mundo, llegas a pensar que tu vida ya no tiene ningún sentido. Una tía me llevó a su casa y pensé que las cosas estarían mejor. Después mi papá no podía ni verme en la calle porque empezaba a insultarme, pero qué más puede hacer un tipo que siempre ha sido un borracho y que le duele saber que su única hija es una marimacho. Tuve que aguantar todo eso por algunos meses”

Algunos padres sólo están para arruinarte la vida. Lo supe con ella… y con otra persona, que también se encuentra tan lejos y tan ausente, que todo parece un sueño vago.

“Llegué sola a México cuando terminé la secundaría. No tenía dónde quedarme. No tenía qué comer. Ni siquiera tenía dinero. Mi tía sólo me dio para el camión porque quería que me alejara lo más posible de sus perfectas vidas”

Ya casi estoy llorando, no sé cómo ese día que me contaba no lloré. Siempre me han dicho que soy una persona muy fría, y no soy fría, pero llorar frente a alguien, no lo hago muy seguido… las únicas veces que las personas me han visto llorar, es porque estoy medio ebria. A ella también le toco verme así, llorar… llorar porque ya no aguantaba tanto dolor que cargaba en el alma. ¿Qué habrás pensado de mí? Que lloraba por “tonterías”, cuando tú has pasado por tantas cosas…

“Estuve trabajando un año, en lo que fuera, quería seguir estudiando y tenía que ahorrar para hacerlo. A veces no comía nada, nada hasta en tres días, así ahorraba más dinero si no comía por algunos días”

Aquí es cuando entra mi orgullo por pertenecer a una de las mejores universidades, la UNAM, tal vez no tenga buena fama porque son grilleros y revoltosos, que si el gobierno quiere subir las cuotas de inscripción, los alumnos se van a huelgas y toman escuelas. Lo son, luchan por una educación gratuita y eso es lo que salvó a mi querida amiga por mucho tiempo.

“Hice mi examen a la UNAM y lo pasé a la primera. Seguí trabajando por las tardes. No tuve vida social en mucho tiempo. En realidad no tuve vida social en toda la preparatoria. Estaba sola, tenía que trabajar para comprar comida, la renta, para mi camión a la escuela y para las tareas, los libros. No tenía dinero para divertirme. No me compraba zapatos en mucho tiempo. Quería ahorrar para estudiar la universidad y ser algo importante en la vida”

La UNAM es una de las mejores universidades de América latina, te sale más caro comprar una paleta o un refresco, que pagar un año de universidad. Lo único malo, o bueno, es que te da muchas facilidades y demasiada libertad. Y si en verdad quieres salir, sales, sino, te pierdes en el camino de toda esa libertad que te da la UNAM. Sólo los que en verdad quieren estudiar, terminan una carrera. O hay veces en que las jugadas del destino te impiden terminar con tus sueños, ¿verdad, So?

“No sé por qué quise estudiar Ciencias de la Comunicación. Me gustaba mucho la idea de ser reportera, de estar en la televisión y sacar de la ignorancia a muchas personas, pero también sabía que era una carrera muy cara y yo apenas si me mantenía trabajando en las tardes”

Esta es mi parte favorita, porque aquí ella conoció a una personita a la que ambas adoramos y extrañamos por mucho tiempo.

“Entrando hice el cuestionario para la beca que te dan para ayudarte económicamente, pero no me la dieron. Y como sea tuve que trabajar los fines de semana y temporadas en las tardes. No dormía para cumplir con los trabajos y estudiar en los exámenes. Seguía sin tener amigos, no tenía tiempo para eso. Esperé un año, mantuve mis calificaciones para llegar al 9.6 y pedí la beca de aprovechamiento… y no me la dieron porque se la dieron a una chica que tenía 9.8 de promedio general”

¡Esto es hermoso! Cuando me contó esto, su rostro cambió totalmente, sus ojitos se iluminaron y no pudo evitar sonreír. Yo tampoco pude evitar suspirar y sonreír, porque ya medio conocía esa parte de la historia, pero por labios de la otra persona, la del 9.8 de promedio.

“Me enojé mucho, ella no lo necesitaba, se podría en dinero. Desde que la vi me cayó mal, siempre alardeando que había ido a Alemania, a Francia y conocía casi toda Europa, pero que por nada del mundo cambiaba a México. Me caía tan mal, presumiendo los mejores materiales, que tenía esto, que tenía lo otro… y yo apenas manteniéndome, necesitaba la beca porque ya no podía trabajar sin descuidar la escuela”

Volteó a verme y sonrió más… y yo igual.

“Y me enamoré de ella. No sé cómo pasó, pero hubo el tiempo en que ya no podíamos estar separadas. Estaba muy enamorada. La beca por aprovechamiento nunca me la dieron, porque ella siempre tenía mejores calificaciones que yo, no sólo presumía de ello, en verdad era muy inteligente. Pero sabes, ella me daba el dinero de la beca… era como si mi mujer me estuviera manteniendo. Después me dieron la beca económica y ya no tuve que trabajar, porque tenía el dinero de las dos becas. Mi vida empezó a ser hermosa, todo estaba estable en mi vida, tenía un hogar, estaba estudiando lo que quería, no me hacía falta el dinero, ya tenía amigos… y tenía a una mujer muy hermosa que me amaba”

Eso da mucha ternura, pero no todo es tan lindo… o estúpidamente permitimos que deje de ser lindo.

“Después, pasó lo que ya sabes, terminó conmigo y así estuvimos por año y medio. Seguíamos tratándonos casi igual, se preocupaba por mí, hacíamos los trabajos juntas. Pensé que sólo sería cuestión de tiempo para que me perdonara, para que regresara conmigo… pero después apareciste tú”

Sí, yo… aparecí yo en sus vidas como un ente malvado!! jeje...

Ya me tengo que ir, se acabó mi tiempo en internet… después sigo contando esto, se pone interesante ver cómo mi vida peligra en manos de la persona a la que terminé por querer... a la que ahora estaría diciendo, si mezclaba sus sentimientos: "regresa" o mejor dicho, no me hubiera dejado ir... 

Bueno... luego regreso, digo, a seguir contando esta historia...

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.