"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

31 de marzo de 2013

Ya pasó…

Se ha terminado. El delirio por fin llegó a su fin. He acabado con todo. Tampoco pretendo volver a hacer una apología sobre el amor. Ni pretendo escribir como antes. Se acabó, he llegado al final de la batalla. ¿Quieren saber quién ganó? Esto es a lo que he llegado:

No voy a esperar a alguien o a algo. No voy a esperar magia ni destino. No esperaré que el universo cambie en un segundo. No quiero creer que las cosas pasan porque es la hora; no quiero creer que no pasan porque aún no es el tiempo. No quiero encontrarme con una casualidad. No quiero apagar mi mundo porque en el mundo solo vea la oscuridad. No puedo renegar de lo que soy y en lo que creo.

Estos días la he pasado muy confundida, demasiado hostil conmigo y con las personas que me hablaban. Tuve una lucha entre la luz y la oscuridad. A veces tienes que descender hasta el infierno para saber lo que en realidad eres.

¿Pero quién soy? Quién podría decirme quién soy en realidad. Nadie podría tener un concepto exacto de mí, ni yo puedo. Oxímoron, es la palabra que me define mejor, eso me han dicho. Como ven, nunca pude ser lacónica en mi forma de escribir, aunque hubo unos post demasiado cortos, increíble que yo lo haya escrito. Esas escasas palabras eran como un “sálvame”, una pequeña vocecita que se apagaba, a eso se parecía lo poco que escribía.

El delirio se ha terminado y estas son algunas cosas que pude rescatar de la batalla. Esto es lo que quiero aquí en la tierra, aquí en esta vida:

Lo que quiero de algo: es un para siempre, que el sentimiento sea real otra vez. Lo que espero de alguien: una sonrisa tierna y una bella mirada. Quiero una voz dulce llamándome. Que su sonrisa pueda iluminar cualquier lugar. Quiero, en el futuro próximo de mi vida, a una persona que comparta o no comparta los mismos gustos que yo. Que esté segura de lo que quiere conmigo y sin mí. Quiero a una persona que sepa ser feliz por sí misma. La quiero libre, pero atada a su propio código de vida y a sus valores. La quiero valiente y decidida; noble y generosa. Quiero que pueda hacerme sonreír, que pueda hacerme enojar también si quiere (todo siempre bello, sería algo aburrido). Que si alguna vez me hace llorar, que sea porque me dejó ver una película triste o me leyó un libro realmente bello. Quiero que me abrace y que se pierda justo ahí el sentido del tiempo; que me bese y el tiempo siga sin avanzar. Quiero compartir con ella mis sueños y delirios; mis logros y alegrías. Quiero hacerle saber que puedo hacer eterno el amor. No quiero casualidad ni destino. No quiero magia. Solo la quiero así, así como es, así como pueda lograr enamorarme, como sea, pero que lo haga de verdad.

Hablando de poca fe –consecuencia de esta batalla–, sé que todo lo que acabo de decir no lo encontraré, porque es extraño, siempre que las personas saben lo que quieren en el amor, son las personas que nunca llegan a encontrarlo… no uno para siempre. Lo bueno es que ya tuve la oportunidad de conocer el amor dos veces y eso fue lindo.

Es mi naturaleza: sentir amor; aunque muy dentro, ya sepa que ese concepto es una dulce mentira, pero me gusta. Está en mi naturaleza creer en ella, porque si no creo, ya no tendría sentido mi vida en la tierra. Mi naturaleza es creer en esa pequeña dulce mentira, y creo que para siempre.

Así me di cuenta, en estos días, que no hay batalla más fuerte que luchar contra la oscuridad de ti mismo, y no hay nada más victorioso y resplandeciente que ganar solo con un poquito de luz. Sola contra el mundo, y es mejor sola contra el mundo, porque así, sólo tú sabrás lo que quieres ganar y no lo que otros esperan que obtengas. Y como en toda batalla, quedan heridas leves y profundas. Cosas que no pueden volver a ser las mismas. Ya no puedes ver ni sentir el mundo igual. No. Ya no se puede. Pero soy yo, y viviré conmigo misma siempre, quiero ser una persona con la cual pueda vivir en paz… y ser feliz, aunque el mundo se esté cayendo en pedazos.

Mundo: fue una batalla extraña, confusa y complicada; pero te gané. Cuando quieras puedes buscar la revancha, sé que lo harás, porque no todo es lindo en ti y sé que en cualquier momento mi fe volverá a tambalearse y dudaré de mí; y volveré a caer en las profundidades del infierno. Pero lamento informarte que la luz de mí… me gusta más que la oscuridad en mí.

Mundo… te gané. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.