"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"

1 de octubre de 2012

Parte III.

Hace un mes que Karol se fue a Londres, no le hablaba muy seguido a Mariana, no sabía cómo estaba ella, no sabía nada y eso le dolía.

Un día, después de que recibió la llamada de Karol diciéndole que tardaría más de lo esperado, Mariana se sintió abandonada y cada vez más sola. De vez en cuando se veía con Andie en el bar, por ahora era la única compañía que tenía. Saúl observaba a Mariana desde una mesa en la esquina, veía como Andie jugaba con su cabello y eso le molestó. Se levantó de su mesa y a pasos rápidos se dirigió a Mariana. Sin saludarla a ella ni a Andie, la tomó del brazo, se la llevó a la barra del bar y la sentó a la fuerza.

—¿Por qué eres tan agresivo? —se quejó Mariana, ya estaba un poco tomada.

—¿Mariana, qué estás haciendo? ¿Engañando a Karol?

—¡¡No!! —gritó.

—¿Entonces qué significa eso? —preguntó y señaló a Andie.

—Saúl —decía Mariana mirándolo a los ojos—, ¿cuándo supiste que mis ojos eran verdes?

—¿Qué tiene que ver el color de tus ojos con esto? —dijo molesto.

—Sólo contesta, ¿cuándo?

Saúl no quería contestarle, sabía que Mariana ya estaba demasiado tomada, pero ella insistía en que le contestara la pregunta.

—Me cautiva el azul de tus ojos… —decía apenado después de un tiempo— Así empezaba el poema que me aventaste a la cara gritándome que tus ojos son verdes.

—Sí, es cierto —Mariana no pudo evitar reírse al recordar eso.

—Es difícil saber de qué color son, no cualquiera puede saber a la primera —aseguró Saúl.

”Pero la persona que más te amara, sabrá que son verdes, con sólo mirarte una vez”. Recordó las palabras de su padre.

—No cualquiera —y miró a Andie—, no cualquiera —se levantó y dejó a Saúl más molesto que antes.

Mariana se sentía envuelta en un sueño, no se daba cuenta que lo único que quería hacer era librarse de la soledad que Karol le había dejado. Andie jugaba con su cabello, se acercó a su oído y deposito un pequeño beso. Mariana se estremeció, no por el contacto de los labios de Andie, recordó las palabras de Karol "Si alguien besa cualquiera de tus oídos, no le importas sólo juega" lo escuchó sólo una vez dentro de su cabeza y se apartó de Andie un poco alterada.

—¿Hice algo malo? —preguntó.

—No, nada —tomó su bebida y se la llevó a la boca.

Andie parecía satisfecha con todo lo que Mariana estaba bebiendo, y alegre porque sabía que pronto Mariana estaría inconsciente.

—¿Mariana nos vamos? —preguntó Saúl.

—No, Karol me llevará a casa, como siempre —dijo Mariana y volvió a tomar su bebida.

—Mariana, Karol no está aquí —le aseguró Saúl.

—¡¡Cierto!! Lo olvidé,  Karol no está, que lastima, ¿y por qué no está? ¡Ya sé! Fue a cuidar a su Mamá a Londres. ¿Saben?, su madre es muy linda, nunca la he visto, pero si es como Karol debe ser muy hermosa, ¿verdad?

—Sí, sí lo es —contestó Andie.

Saúl y Mariana quedaron extrañados con la respuesta de Andie, ya que Mariana jamás le había hablado de ella.

—Vamos Mariana, yo te llevaré a casa, ya tomaste demasiado y no sabes lo que dices —insistió Saúl.

—¡¡No quiero!! —gritó con toda la fuerza que aún podía salir de su boca— Y aun estando ebria sé lo que digo y lo que hago. Así que déjame tranquila, quiero quedarme más tiempo.

—No te preocupes Saúl, yo la llevo a su casa —decía Andie—, Mariana estará bien.

—Es por eso que me preocupo —dijo murmurando.

—Perdón.

—Que estoy de acuerdo, sólo cuídala bien —dijo Saúl y se alejó de su mesa un poco preocupado por haber dejado a Mariana.

Después de un largo rato Mariana ya está un poco inconsciente.

—Creo que es hora de irnos —dijo Andie.

—Sí, tenemos que irnos —Mariana miró a todo lados y empezó a llorar—. Karol no está, no puede llevarme a casa.

—Yo te llevaré Mariana.

Tomó a Mariana del brazo y la sacó del lugar. Todo el camino decía incoherencias y sólo hablaba de lo mucho que extrañaba a Karol. Había algo extraño en Andie, no se notaba que fuera la misma persona que Mariana había conocido.

—¿Dónde estamos? —preguntó Mariana confundida al ver un lugar confortable pero extraño para ella.

—Estamos en mi casa… ven debes dormir un rato.

—No, quiero volver a mi casa —dijo, y tambaleándose se dirigía a la puerta.

—No te preocupes, aquí estás bien —la tomó del brazo y la llevó a su habitación.

Mariana se recostó en la cama, Andie se sentó junto a ella y empezó a desvestirla.

—¿Qué haces? —reaccionó confundida.

—Sólo es para que duermas cómoda… eres hermosa —le dijo acariciando su piel suave y tersa.

Andie se acercó lentamente al rostro de Mariana, y empezó a recorrerlo con sus labios.

—Es la única manera en la que puedes librarte de la soledad —Andie miró a Mariana con cierto fuego de ira—. Esta es una dulce venganza.

Mariana despertó con un fuerte dolor de cabeza, miró a todos lados, se percató de que estaba desnuda y tapó rápido su cuerpo con la sábana. Andie estaba sentada en la esquina de la cama vistiéndose.

—¿Qué pasó? —preguntó Mariana sin intención de preguntar.

—Nada, nada que tú no hubieses querido.

Andie terminó de vestirse y salió de su habitación. Mariana se levantó y empezó a vestirse.

—Claro, nada de lo que yo no hubiera querido —dijo Mariana y sonrió con un poco de remordimiento.

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Ya se mueve lento xD

DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.

O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.

Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.

Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.

No te enamores de un escritor

"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.

No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.

No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.

Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"

Si el amor...

Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.

Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…

Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.