"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"
III
Sus recuerdos estaban intactos,
recuerdos que por primera vez le dolieron por la nostalgia. Estuvo miles de
años en la Tierra, tenía recuerdos de varios siglos, de personas cambiantes, de
escenarios diferentes y tiempos distintos. Por primera vez escuchó el latir de
su corazón tan fuerte. El aire a sus pulmones entraba y salía con dificultad. Empezó
a escuchar muchas voces en su cabeza y los recuerdos no dejaban de pasar como en
una pantalla de cine por su mente. Eso no lo sintió cuando pidió su último
deseo. Su vibración espiritual le permitía tener una empatía que no soportaba
mucho.
―No es fácil ser un mortal ―dijo Hope
detrás de ella, lo que le provocó un sobresalto inesperado.
Faith-el no sabía lo que le pasaba a
todo su cuerpo, era una desesperación y una angustia incontrolable. Sentía
tantas cosas en su cuerpo, pero le aterraba más lo que estaba sintiendo tan
dentro de ella. Miraba a todas partes como si se estuviera escondiendo de algo
que no veía y de cierto modo sabía que en cualquier instante podría destruirla.
Llevaba pocos minutos en la Tierra y su cuerpo ya se veía cansado. Estaba
asustada.
―¡No puedo soportarlo! ―decía con miedo,
como si fuera a darle un ataque de pánico―. ¡¿Qué es todo esto?!
No entendía dónde sentía todo lo que le
estaba atormentando. No sabía si su corazón le dolía por tantos sentimientos o
si su cabeza estallaría con tantas voces y recuerdos. Sus manos temblaban de
inquietud sin saber si controlar a su cabeza o a su corazón.
―Son emociones, sentimientos y
sensaciones humanas ―le explicó Hope, para que entendiera lo que le estaba
pasando.
Tal vez el alma de Faith-el no iba a
soportar toda la presión en su cuerpo. No llevaba muchos tiempo como mortal y
ya estaba empezando a perder su juicio. Sentía que le invadían miles de agujas
en su cuerpo, en su mente y su alma. Sintió desesperación por tantas emociones
y tantos sentimientos. Quería arrancárselos a como dé lugar. Sentía que todas
las voces del mundo se metían en su cabeza y no podía distinguir nada de lo que
escuchaba. Eran como zumbidos que le taladraban sus oídos. Sentían como la
herían en algo tan dentro que desconocía que existía en ella. Había emociones
que no entendía, que no conocía. ¿Cómo es que podían ser tan fuertes como para
no soportarlas?
Tenía tanto miedo y desolación.
―Es mucho para ella ―decía Aniel mirando
desde el Cielo―, no podrá soportarlo.
―Tenemos que confiar en que podrá creer
en sí misma como mortal ―dijo Jophiel.
Los siete arcángeles la observaban desde
el Cielo.
―Tendrá que buscar lo que necesita
―decía Gabriel, observando la desesperación de Faith-el por soportar todo lo
que estaba sintiendo―. Como dice Jophiel, tenemos que confiar en que podrá
creer en sí misma como mortal. No debe olvidar el resplandor de su essentia.
―Quis tu ipse sis memento ―dijo Aniel.
DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO
Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.
Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.
O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.
Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.
Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.
No te enamores de un escritor
"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.
No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.
No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.
Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"
Si el amor...
Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.
Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…
Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.