"JAMÁS VAS A OÍR HABLAR DEL AMOR COMO LO HAGO YO, PORQUE NO TODOS TIENEN LA VIRTUD DE PODER ESCUCHARME"
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Faltaba una
semana para salir de vacaciones, yo seguía sin entrar a la mayoría de las
clases, al parecer no solo Lucia y Ruth eran toda mi incomodidad. No sabía lo
que pasaba conmigo, me sentía vacía… como si parte de mí aun siguiera
durmiendo. Tan mala era la pesadilla, me dolía tanto, pero aun así no podía
despertar… porque en verdad no estaba soñando, así estaba mi vida. Todo ese
tiempo nadie supo más de Lucia y de Ruth, había demasiados rumores en torno a
ellas. Si yo tenía casi perdido el semestre, Lucia ya lo había perdido por
completo, así que pensé que no la iba a volver a ver en la escuela, ni en toda
mi vida. Pero otra vez la vida te quiere mostrar de manera, tal vez sutil para
ella y cruel para nosotros, lo que nos depara cada destino que escribimos, o
no.
―¡Alma! ―gritó
Javi junto con Vanessa y entraron casi corriendo al salón.
Fueron por mí
hasta donde estaba sentada y me sacaron del salón sin decirme nada.
―¡Maldita zorra!
―iba diciendo Vanessa un tanto molesta.
Yo no entendía
lo que pasaba con ellos dos. Seguían llevándome casi arrastras por todo el
patio de la escuela. Llegamos casi hasta la puerta de salida y fue una sorpresa
ver a Ruth con otra chica que no era Lucia. No sé qué sentí al mirarlas a las
dos juntas, creo que ese vacío que sentía se convirtió en otro vacío aún más
grande.
―Te dije que la
iba a dejar pronto ―me dijo Javier.
No le dije nada,
solo di la vuelta y me alejé de los dos. Ni siquiera me importaba saber dónde
estaba Lucia o al menos pensar si ella estaba bien. Regresé al salón y volví a
sentarme en el mismo lugar. Rato después llegó Vanessa y Javier. Los dos venían
riéndose y diciendo mil comentarios ofensivos hacia Ruth. Se sentaron a lado de
mí y siguieron con la discusión sin importarles lo que yo pensara. Agaché mi
mirada solo escuchando todo lo que estaban diciendo, todas sus palabras tenían
razón, pero yo no quería participar en esa discusión y rebajar más a Ruth. No
era mi estilo hablar mal de las personas, aunque pensara lo mismo que todos los
demás.
―Ya entró Lucia
―dijo Vane casi en silencio.
No tuve ganas de
levantar la mirada, mi vista solo se desvió hacia la ventana y ahí la dejé de
nuevo hasta que terminó la clase. No esperé a Javier ni a Vanessa, solo me salí
apenas terminó el maestro con las últimas indicaciones. Me fui caminando por
todo el pasillo, esta vez mi intención no fue buscar a Mariana. Me fui en busca
de mis recuerdos, de aquellos primeros recuerdos de mi relación con Lucia. Me
detuve frente al pasillo donde la vi la primera vez, donde sus ojos, en un
instante se toparon con los míos y ahí mismo todo cambió para las dos. Nunca
tuve la idea de enamorarme a primera vista, pero desde que la vi a ella… fue algo
diferente. Incluso llegué a creer que Lucia sería mi último amor, que ella
sería la persona que pasaría toda su vida conmigo y que no habría nadie más en
mi corazón. Recordaba todo lo que sentí desde el principio, toda la fascinación
que sentía con tan solo verla pasar a lo lejos. Ni siquiera sabíamos que las
dos nos estábamos buscando después de aquella primer mirada. Mariana siempre me
decía que era infantil intentar siempre encontrarnos por “casualidad” y sin
pensarlo toda esa casualidad absurda, nos llevó a lo que somos ahora… nada.
DEJARÉ LA LUZ ENCENDIDA, PARA CUANDO ABRAS LOS OJOS NO TENGAS MIEDO, PARA QUE SEPAS QUE NUESTRA OSCURIDAD SOLO FUE UN PARPADEO TUYO
Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.
Puedo amarte o no, depende de lo que en el camino se dé entre nosotras. Quiero decírtelo en un instante o puedo callarlo para siempre. Puedo ser una ilusión pasajera o una realidad que podría ser eterna. Quiero ser tu delirio, tu pasión, tu tranquilidad, tu felicidad y tu mejor sueño. Quiero ser y hacer mil cosas en tu vida… si me dejas ser parte de ella.
O podría ser como un libro para ti, ¿qué te parece la propuesta? Quiero hacer que te guste leer. Puedo ser una novela o un cuento corto en tu vida (incluso, puedo ser sólo un libro con la más hermosa poesía). Quiero ser tu escape o la forma más dulce de ver la realidad. Puedo aburrirte o llamar tu atención por completo. Puedes leerme por ratos si quieres o puedo robarme todo tu tiempo para que termines de leerme (porque no vas a poder evitarlo). Quiero ser la historia que quieras, según tu estado de ánimo. Puedo confundirte o puedo ser la lectura más simple. Puedes terminar de leerme y olvidarme, porque simplemente no es lo que te gusta.
Pero, ¿sabes? Me propongo ser tu libro favorito; al que siempre llevarás cerca de ti, al que guardarás bajo tu almohada o tendrás siempre junto a tu cama. Quiero ser las hojas que tus manos querrán tocar y las palabras que tus ojos no dejaran de ver. El libro que leerás mil veces porque te gusta y no hay mejor historia que la que has leído en mí. Me propongo ser las páginas donde se guardan las palabras que te harán soñar, sonreír y creer. Puedes subrayar las partes favoritas, las frases a las que regresarás cuando sientas necesitarlas. Seré el libro que sujetarás contra tu pecho mientras piensas en las cosas bonitas que has leído de mí. Quiero ser las palabras que te robaran una sonrisa, un suspiro o una lágrima. Sé que encontrarás palabras que ya habrás leído muchas veces en cualquier otro libro, pero la forma en que las leerás de mí, no las volverás a encontrar escritas de la forma en que las verás en mí. Quiero ser la mejor historia o sólo la más hermosa que hayas leído. Me propongo ser las palabras que vas a entender y no querrás olvidar. Quiero ser tu libro favorito, al que leerás cada día con calma, porque no querrás llegar nunca al final.
Me propongo ser de ti: tu mejor historia de amor.
No te enamores de un escritor
"No te enamores de un escritor, son arrogantes, exigentes, obstinados, calculadores, presuntuosos, inestables, caprichosos, impacientes, apasionados, celosos, intensos, dramáticos, hipocondríacos, adictivos, inevitables, locos, trágicos, inseguros (extremadamente), extraños, egoístas, solitarios, vulnerables, soñadores, nostálgicos, misteriosos; vamos, en una sola palabra: inexplicables. Pero ten la seguridad de que si uno se enamora de ti nunca lastimará tu corazón, porque es leal, sincero y bondadoso, ellos aman de forma diferente... En consecuencia intentarás dar el golpe primero, destrozarlo y despertarlo a la realidad. Sabes que hará literatura con su sufrimiento para volver a reconstruirse.
No te enamores de un escritor, porque tiene la mayor libertad de no hacerlo de ti. Y tendrá la bondad de no darte esperanzas, será franco y gentil, aunque lo sientas cruel. No te enamores de un escritor, pero si lo haces, habrás de conocer el amor más puro que jamás sentirás por ningún otro ser sobre la tierra; porque aquel, a quien no debes amar, te enseñará cómo es el verdadero amor.
No te enamores de un escritor, menos cuando te pide que no lo hagas. Te está protegiendo y se protege a sí mismo.
Y como último consejo: No enamores a un escritor, corres el riesgo de que te ame por siempre"
Si el amor...
Si el amor verdadero pudiera llamarse de otro nombre, tendría el tuyo. Si pudiera escucharse, tendría el dulce sonido de tu voz. Si pudiera verse, tendría tu sonrisa todos los días para contemplarse. Si pudiera sentirse, tendría la misma suavidad de tu piel. Si lo quisieran hacer aún más perfecto, tendría la belleza de tus ojos: en lo dulce de tu mirada. Tú eres el amor verdadero que el cielo me dio como regalo conocer. Amarte a ti fue amar más allá de todo. No importaba nadie… no importaba nada, solo tú y este amor que no tendrá fin dentro de mi alma. Es como volar sin tener miedo a caer, sabía que no me dejarías caer. Es creer que no importaba el aire para vivir si estabas conmigo. No importaba la luz del sol mientras tenía el brillo de tus ojos. No importaban los obstáculos porque lucharíamos contra todo y todos. Porque el tenerte a ti es vivir cada mañana recordando la ternura de tu sonrisa. Es tener la ilusión de verte cada día forjando tus sueños junto a mí y porque sé que cada día me hubiera enamorado más de ti.
Tú estás más allá del sentido del amor, porque me enseñaste de la manera más dulce la verdadera esencia, el propósito real y la inmortalidad del sentimiento…
Si en este largo viaje pudiera llevarme algo de ti, me llevaría tus recuerdos conmigo para evitar tu sufrimiento de que no volverás a verme. Simplemente porque me enseñaste el verdadero valor del amor, porque pediría vivir mil veces la misma historia a pesar de este final tan injusto… Tan sólo porque sé que ya no será en esta vida, pero sí en la próxima.
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